El presidente de Bolivia, Evo Morales, dijo este lunes que quiere mejorar los lazos con Estados Unidos ahora que Barack Obama ha sido elegido como próximo presidente, pero descartó que la DEA, la agencia antidrogas estadounidense, pueda reanudar sus actividades en Bolivia.
"Creo que podríamos tener muchas cosas en común", aseguró en una conferencia de prensa en Nueva York.
"Me interesa mejorar las relaciones con el nuevo presidente y queremos que impere el respeto de nación a nación, de presidente a presidente", agregó.
Morales, el primer indígena en convertirse en presidente de Bolivia, se comparó con Obama, quien es el primer afroestadounidense en llegar a la Casa Blanca, y le ofreció sus consejos, ya que "si hablamos de cambios ahora tengo algo de experiencia".
"Yo creo que el mundo ha empezado a cambiar. En Bolivia me llaman el indio presidente y en Estados Unidos ya hay un presidente negro", enfatizó.
Pese a mostrarse optimista ante la llegada de Obama, el mandatario boliviano dijo que no cambiará la orden que dio el pasado primero de noviembre cuando prohibió las operaciones de los agentes de la DEA en Bolivia.
"La DEA no regresará mientras yo sea presidente", señaló.
Relaciones con EE.UU.
Esa decisión fue un capítulo más en el empeoramiento de las relaciones entre Washington y Bolivia. En septiembre, por ejemplo, Morales expulsó el embajador estadounidense Philip Goldberg.
Morales quiere mejorar lazos con Estados Unidos ahora que Barack Obama será el próximo presidente.
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Durante un discurso a la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU), Morales acusó a Estados Unidos de ser el único país que no condenó los "actos de terrorismo" que según dijo, cometió la oposición de su país.
"Estados Unidos no repudió ese acto de terrorismo, de genocidio, de sedición'', declaró el presidente en su discurso y, en cambio, agradeció el respaldo recibido de la ONU, de la Organización de Estados Americanos y de la Unión de Países Sudamericanos.
Precisamente, este martes Morales viajará a Washington para participar en la reunión anual de la OEA. Eso sí, el presidente no tiene prevista ninguna reunión con los funcionarios del actual gobierno estadounidense.
Tampoco se prevé que se reúna con el equipo de transición de Obama.
¿Nueva etapa?
Obama asume el poder el próximo 20 de enero y los analistas advierten que su relación con América Latina no será una prioridad.
Mientras tanto, Morales insiste en que la futura colaboración estadounidense en la lucha contra el narcotráfico tiene que darse en términos de cooperación y no de conspiración.
Washington ha asegurado que las acusaciones del gobierno boliviano sobre la DEA no tienen ningún fundamento, pero Morales insiste en que los agentes estaban involucrados en espionaje y en apoyar a los opositores de su gobierno.
Además Morales, un ex líder cocalero, quiere que haya un cambio sobre el tema del cultivo de la hoja de coca, utilizada en Bolivia extensamente por ser un producto tradicional.
Por eso, el mandatario boliviano dijo que tiene planificado lanzar una campaña para remover la hoja de coca de la lista de drogas prohibidas por la ONU.
En este sentido, el mandatario dijo que su país es capaz de luchar contra el narcotráfico sin la DEA, aunque sí en colaboración con otros países y señaló que por ahora lo que necesitan son helicópteros.
"Queremos comprar algunos (helicópteros), tal vez usando préstamos de emergencia. Hay un interés en países de Sudamérica y Europa para que se unan a nuestra lucha contra un problema común, que es el narcotráfico", enfatizó.