El vice presidente guatemalteco dijo que se trataba del "peor invierno en 30 años".
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El gobierno de Guatemala declaró el lunes un "estado de calamidad pública" en 27 municipios de cuatro departamentos del norte del país.
Las lluvias caídas en las últimas semanas han dejado seis muertos y más de medio millón de damnificados, especialmente en los departamentos de Petén, Izabal, Alta Verapaz y Quiché.
En rueda de prensa, el vice presidente Rafael Espada dijo que se trataba del "invierno más duro de los últimos 30 años".
Espada agregó que mediante el "estado de calamidad pública" se puede destinar aproximadamente cinco millones de quetzales (alrededor de US$65.000) para atender las necesidades básicas de los afectados.
Daños millonarios
BBC Mundo habló con Marco Antonio Monzón, jefe de información pública de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres de Guatemala.
Se cree que las inundaciones dejarán pérdidas millonarias.
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El funcionario subrayó la gravedad de las inundaciones y anticipó que la temporada lluviosa no concluirá aún.
"De acuerdo a los pronósticos, debido al ingreso de un sistema de alta presión, ...estará favoreciendo el incremento de lluvias, especialmente en la región del norte", dijo Monzón.
Agregó que se creía que las lluvias estaban ocurriendo como consecuencia de remanentes de la depresión tropical 16, que hace un par de semanas afectó a la región.
Según Monzón, "estamos en capacidad de dar respuesta a la población afectada".
Dijo que tanto el gobierno como recursos de cooperación internacional y de la empresa privada habían cooperado con las tareas de asistencia a los damnificados.
Un informe del ministerio guatemalteco de Agricultura indica que en Petén las inundaciones han destruido más de 2,7 millones de quintales de maíz.
Las pérdidas en cultivos, indicó esa dependencia, superan los US$10 millones.