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Gideon Long
BBC, Santiago de Chile
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La derecha cuenta con más alcaldes que la coalición gobernante de Bachelet.
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La última vez que la derecha ganó unas elecciones generales en Chile, la actual presidenta, Michelle Bachelet, tenía seis años de edad.
Eso fue en 1958. Desde entonces, el único presidente derechista que el país conoció fue el general Augusto Pinochet, quien tomó el poder por la fuerza en 1973 y gobernó durante 17 años.
Ahora, sin embargo, esa tendencia política parece estar ganando terreno.
La derecha logró avances en las elecciones municipales del pasado domingo y espera que ese progreso se refleje en los comicios presidenciales del próximo año.
Por primera vez, la derecha cuenta con más alcaldes que la coalición gobernante de Bachelet. También consiguió estrechar ligeramente la diferencia en términos del porcentaje de votos.
¿Demasiado tiempo?
Si la derecha gana el año próximo estaría marcando el fin de una era en Chile. El fin de casi dos décadas de gobierno de una izquierda moderada durante las cuales el país emergió de la era de Pinochet, curó algunas de las heridas de su pasado oscuro y reestableció sus credenciales democráticas.
"Hay una sensación de cambio político en el país, sin lugar a dudas", dice Guillermo Holzmann, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Chile.
Según Holzmann, existe la percepción de que la Concertación de Bachelet ha estado demasiado tiempo en el poder y eso podría haber traído como consecuencia un aumento de la ineficiencia y la corrupción.
Cuando el general Pinochet dejó el poder en 1990, la Concertación de Partidos por la Democracia, conocida simplemente como Concertación, pasó a gobernar y lo ha hecho durante cuatro períodos sucesivo bajo cuatro presidentes.
Ahora esa alianza de partidos de centroizquierda está dejando de parecer invencible.
Batalla de liderazgo
Las elecciones de este domingo fueron una prueba de fuego del cambio en el sentir político en Chile. La derechista Alianza por Chile ganó las alcaldías de la mayoría de las capitales regionales mientras que la Concertación perdió alrededor de dos puntos en el porcentaje general de votos.
La Constitución prohíbe a Bachelet presentarse a un segundo término.
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No obstante, la Concertación sigue siendo el bloque mayoritario en la política chilena aunque no tiene un candidato obvio para la próxima carrera hacia la presidencia.
La Constitución le prohíbe a Bachelet presentarse a un segundo término sucesivo de gobierno, y su coalición enfrenta una potencialmente dañina batalla por el liderazgo durante los próximos meses.
En contraste, la oposición se ha aglutinado en torno al empresario multimillonario de centroderecha Sebastián Piñera, quien perdió por estrecho margen frente a Bachelet en 2006.
Piñera, de 58 años de edad, quien ha sido comparado con el primer ministro italiano Silvio Berlusconi por su riqueza personal y sus intereses en los medios de comunicación, es visto ampliamente como el favorito para ganar las próximas elecciones generales.
Bachelet
Al acudir a las urnas el domingo, los chilenos estaban divididos sobre la gestión de Bachelet.
En un colegio electoral en un suburbio de Santiago, Lorena Villalón, comerciante, declaró: "Es bueno que una mujer ocupe la presidencia. Eso ha cambiado la cultura del país".
Según Villalón, sin embargo, el gobierno de Bachelet "no ha logrado todo lo que yo esperaba que lograra. Ha habido mucha batalla entre los partidos en el gobierno. Demasiada política".
Parte del problema radica en que la Concertación fue creada para oponerse a Pinochet a finales de la década de los años '80. Ahora, que el general está muerto y la democracia reestablecida, la Concertación ha perdido razón de ser.
La aprobación de que goza Bachelet sigue siendo, no obstante, razonablemente alta. De acuerdo con una reciente encuesta de la firma Adimark es del 42%.
La mandataria logra conectar con el ciudadano común y ha trabajado con ahínco en temas sociales como educación y atención al menor.
Pero la misma Adimark muestra un nivel de aprobación de su gobierno de 26,4%. El 59,1% de los encuestados desaprobó la gestión de la presidenta.
No más auge
El delito y la corrupción han emergido como temas relevantes, y en la capital del país -que aglutina a una tercera parte del electorado- los ciudadanos están aún molestos por la desastrosa aplicación de un nuevo sistema de transporte.
Bachelet pidió a la Concertación "más unidad, más unidad y más unidad".
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En lo económico, Chile ha disfrutado de dos años y medio de enérgico crecimiento debido fundamentalmente a la elevación del precio del cobre, que aporta más de la mitad de los ingresos por concepto de exportaciones.
No obstante, el precio del cobre se ha reducido a la mitad en el espacio de cuatro meses en medio de la actual crisis financiera global. Los bancos están disminuyendo los créditos y el valor de las pensiones en Chile se ha deteriorado tras el desplome en los mercados.
Irónicamente, sin embargo, un retroceso económico podría ayudar a que la Concertación retenga el poder si persuade a los electores a que opten por lo que ya conocen en lugar de por el cambio.
"Éste es un país extremadamente conservador y no estoy segura de que quiera un cambio de poder político en el medio de una crisis de envergadura", dijo Marta Lagos, directora de la consultora Mori en Chile.
Al analizar los resultados de las elecciones municipales, Bachelet reconoció la necesidad de renovar la Concertación antes de las elecciones presidenciales y poner fin a las riñas dentro de los partidos que la conforman.
La mandataria pidió a la Concertación mayor dinamismo y "más unidad, más unidad y más unidad".
Por su parte, Piñera calificó los resultados electorales como un gran triunfo de la derecha y aseguró que los chilenos están listos para un cambio.
Cuando el electorado vaya a las urnas a votar por un nuevo presidente en diciembre de 2009 se sabrá si él está o no en lo cierto.