Ecuador acusa a la firma brasileña Odebrecht de irregularidades.
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El lunes se conocieron nuevos elementos en la disputa entre el gobierno de Ecuador y la empresa brasileña de construcción Odebrecht, al informarse que Quito ordenó la revocación de visas a cuatro funcionarios de esa empresa.
El gobierno ecuatoriano alega que Oderbrecht no cumplió adecuadamente sus funciones en la reparación de una hidroeléctrica en esa nación.
El decreto ejecutivo expulsando a los brasileños fue firmado por el presidente Rafael Correa el pasado 9 de octubre pero dado a conocer el lunes.
La medida también revoca la visa a cinco empleados de otra empresa brasileña, Furnas-Centrais Elétricas, que tenía bajo su responsabilidad la fiscalización de la construcción de la presa de San Francisco por parte de Oderbrecht.
Poco después de su terminación, la hidroeléctrica presentó fallas estructurales.
"48 horas"
El gobierno ecuatoriano indicó que los funcionarios de Oderbrecht, Fabio Andreani Gandolfo, Fernando Bessa, Luiz Antonio Mameri y Eduardo Gedeon debían abandonar el país en un plazo de 48 horas.
Una medida similar se aplicó para Newton Goulart Graca, Ricardo Thadeu Gongalves, José Francisco Farage, Carlos Reis y Devorcir Magalhaes, empleados de Furnas Centrais Elétricas.
El gobierno ecuatoriano también denunció ante la fiscalía del país supuestos sobrecostos en otros contratos adjudicados a Oderbrecht.
"Hemos presentado una denuncia ante la Fiscalía de Baños, otra denuncia ante la Fiscalía que está en la jurisdicción del proyecto (hidroeléctrico) Baba y otra en la Fiscalía de Manabí por el proyecto (de riego) Carrizal-Chone", indicó el secretario anticorrupción, Alfredo Vera, en conferencia de prensa.
Sin embargo, en un comunicado dado a conocer este lunes, la constructora afirmó que los acuerdos cancelados por el gobierno ecuatoriano "no contienen
irregularidades" y afirmó que fueron firmados por el poder ejecutivo y aprobados por organismos estatales.
Lula ordenó congelar por tiempo indeterminado los proyectos de infraestructura que discute con el gobierno de Rafael Correa, tras la decisión de su colega de expulsar a la constructora brasileña Oderbrecht.
En un comunicado oficial, difundido por la cancillería brasileña, se había informado que los proyectos de integración vial que se desarrollan entre Brasil y Ecuador quedaban suspendidos, a raíz de que Correa ratificara el miércoles pasado que Oderbrecht no podría permanecer en Ecuador por supuesto incumplimiento contractual en las obras de la represa de San Francisco.
El corresponsal de BBC Mundo para la región andina, Carlos Chirinos, explica que los nuevos desarrollos de la crisis con la constructora podrían complicar el futuro de las relaciones entre Quito y Brasilia.
La semana pasada el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, expresó su malestar con la actitud del gobierno ecuatoriano frente a las empresas brasileñas,
Chirinos explica que, además de Oderbrecht, algunos han expresado temores por el futuro de otra empresa brasileña que experimenta tensiones debido a las nuevas políticas públicas ecuatorianas: la petrolera Petrobras.
La compañía debe renegociar su participacion en algunas de las áreas que actualmente explota para adaptarse a órdenes del gobierno del presidente Correa.
Sin embargo, en el caso de Petrobras hay signos que parecen indicar que finalmente terminará llegando a acuerdos con el estado ecuatoriano.