Bolivia y Estados Unidos ordenaron la expulsión de sus respectivos embajadores en las últimas horas.
|
Los gobiernos de varios países sudamericanos expresaron este jueves su preocupación por los recientes hechos de violencia en Bolivia.
Distintas naciones de la región, incluidas Brasil y Argentina, ofrecieron sus buenos oficios para buscar un diálogo político en Bolivia.
El presidente venezolano Hugo Chávez, por su parte, manifestó que estaría dispuesto a apoyar movimientos armados en Bolivia si el mandatario de ese país, Evo Morales, fuese derrocado o muerto.
"Si la oligarquía y los 'pitiyanquis' financiados por el imperio derrocaran algún Gobierno nuestro, tendríamos luz verde para iniciar operaciones de cualquier tipo para restituir el poder popular", aseguró Chávez.
Brasil: "no a un golpe"
El presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva se comunicó telefónicamente el jueves con Morales.
 |
SU OPINIÓN
Janeth, Cochabamba, Bolivia
|
Brasil dijo que enviará a una delegación a Bolivia, a la que se unirían representantes de Argentina y Colombia, para buscar una salida política al conflicto que confronta a Morales con sus opositores.
Las tres naciones han formado el llamado Grupo de Amigos de Bolivia.
El asesor del presidente Lula para asuntos internacionales, Marco Aurelio Garcia, hará parte de la delegación.
En rueda de prensa, Garcia dijo que "no será reconocido ningún gobierno o intento de gobierno que intente sustituir al que los bolivianos votaron y ratificaron en referendo".
El corresponsal de BBC Mundo en el Cono Sur, Max Seitz, dijo que en Argentina y Brasil causa preocupación la amenaza de las regiones opositoras bolivianas de suspender el suministro de gas natural a esos países, por las consecuencias económicas que tal situación implica.
Respaldo argentino
El gobierno argentino, a su vez, respaldó en un comunicado al gobierno boliviano, expresando "su pleno e incondicional respaldo al Gobierno constitucional del presidente Evo Morales", ante "los graves hechos de violencia y sabotaje terrorista" que sacuden a su país".
La Comunidad Andina de Naciones, con sede en Lima, expresó en comunicado que el presidente boliviano "sabrá encontrar una salida constitucional a esta situación".