La ESMA se convirtió en un ícono de la represión ilegal en Argentina.
El gobierno argentino designó como "monumento histórico" a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), lugar donde funcionó el más emblemático centro de detención y tortura durante la último régimen militar que gobernó el país.
Grupos de derechos humanos en Argentina estiman que en este lugar, hasta entonces una escuela de formación técnica para la marina de guerra, funcionaba una cárcel clandestina en donde se torturó y mató a unos 5.000 opositores al régimen de facto.
El edificio ya había sido sacado de la órbita militar en 2004 y convertido en museo y memorial en honor a las 30.000 personas que se estima desaparecieron durante el último proceso militar ocurrido en el país.
La declaración, firmada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, fue publicada este viernes en el Boletín Oficial del Estado e incluye a las 17 hectáreas de terreno y todos los edificios que pertenecían a la ESMA, ubicada en la zona norte de la ciudad de Buenos Aires.
Se calcula que entre 1976 y 1983 existieron unos 600 centros de detención clandestina en todo el país, entre los cuales la ESMA terminó convirtiéndose en el símbolo de lo que en Argentina se califica como "terrorismo de estado".
Ícono de la dictadura
La decisión se fundamenta en que la ESMA "es uno de los centros más importantes" de la represión ilegal, donde se "cometieron delitos de lesa humanidad como tortura, desaparición de personas y apropiación de menores".
Tanto la actual mandataria como su esposo, el ex presidente Néstor Kirchner, han sido muy activos en el campo de los derechos humanos.
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También señala que la exposición pública de los hechos ocurridos en estas antiguas dependencias navales "motivaron una toma de conciencia de la sociedad".
En el lugar también funcionó una maternidad clandestina en donde se realizaban los partos a mujeres que habían sido detenidas durante su embarazo.
Los bebés eran luego separados de su madres y entregados en adopción a militares o personas allegadas al régimen.
Se estima que en Argentina hubo alrededor de medio millar de niños nacidos en cautiverio, el 80% de los cuales aún no han sido localizados ni restituida su verdadera identidad.