La mexicana Cemex no logró llegar a un acuerdo con el gobierno venezolano.
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Venezuela anunció este lunes que nacionalizará las plantas de la empresa cementera mexicana Cemex, luego del fracaso de las conversaciones para llegar a un acuerdo sobre los términos de la expropiación.
Paralelamente, las autoridades de otras dos cementaras, la francesa Lafarge y la suiza Holcim, firmaron un acuerdo por el cual entregan al gobierno venezolano más del 80% de sus actividades a cambio de una compensación, informó el vicepresidente, Ramón Carrizales.
"En la negociación con Cemex (...) no ha sido posible llegar a un acuerdo con ellos (...) El siguiente paso ya con esta empresa es el de la expropiación, como está establecido en la ley", aseguró el funcionario.
El corresponsal de BBC Mundo en Caracas, Carlos Chirinos, informa que no ha sido posible obtener reacción por parte de Cemex-Venezuela, cuyos directivos estarían en reunión evaluando la situación planteada ante la inminencia de la nacionalización.
A juzgar por las palabras del vicepresidente Carrizalez no será posible llegar un acuerdo con la cementera mexicana antes de que se cumpla el plazo a la medianoche de este lunes.
Aunque el decreto que regula el proceso de nacionalización establece la posibilidad de que se extienda el periódo de negociaciones, se da por segura la expropiación ya anunciada por el gobierno.
Sesenta días
Carrizales informó sobre ambos procesos después de que los directivos de Holcim y Lafarge firmaron los acuerdos en los que se detalla el proceso de transferencia de las acciones de la empresa al gobierno venezolano.
El domingo, Chávez anunció que el plazo para llegar a un acuerdo vencía a la medianoche del lunes.
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El ministro de Petróleo, Rafael Ramírez, afirmó: "Esta noche vamos a tomar el control" de las compañías, refiriéndose a la medianoche del lunes.
Este paso marca el fin de un período de 60 días durante el cual se negociaron las compensaciones decretadas por el gobierno del presidente Hugo Chávez en junio.
Cabe recordar que Cemex produce la mitad del cemento venezolano, y Lafarge y Holcim se dividen en partes iguales el resto del mercado.
En medio de las negociaciones, Cemex-Venezuela vendió en junio unos US$355 millones en acciones que poseía en otras subsidiarias del Caribe, lo que el gobierno venezolano consideró una medida "inconsulta".
"Economía socialista"
Chávez insistió el domingo en que la nacionalización de las empresas cementeras busca insertarlas dentro de lo que define como la "economía socialista" y darle impulso al plan de viviendas gubernamental.
El gobierno venezolano acusa a las compañías de exportar su producto y dejar desabastecido el mercado local, en el que el precio del saco de cemento es parte de la lista de productos de primera necesidad controlados por el gobierno.
Las cementeras afirman que más del 60% de sus ventas se realizaban dentro de Venezuela y aseguran que el crecimiento de la demanda es la causa de los problemas de oferta del producto.