Simpatizantes de Morales y de la oposición salieron a las calles para festejar los resultados no oficiales.
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Miles de simpatizantes del presidente de Bolivia, Evo Morales, y de la oposición salieron a las calles de varias ciudades del país para festejar los resultados no oficiales del referendo revocatorio de este domingo, en el que el mandatario y cinco prefectos (gobernadores) habrían sido ratificados.
Seguidores de Morales congregados frente al Palacio de Gobierno, en el centro de La Paz -un bastión oficialista- celebraban efusivamente el triunfo oficialista, aún por confirmar. Escenas similares se veían en Cochabamba.
Entre tanto, en la ciudad de Santa Cruz -núcleo de los detractores de Morales situado en la región más rica del país- opositores festejaban la ratificación de su prefecto.
Las celebraciones se producían a pesar de que los resultados finales del referendo se conocerán sólo el jueves.
Según los sondeos de boca de urna difundidos por la televisión local, cinco de los ocho prefectos sometidos a la votación habrían sido ratificados en sus cargos, además del presidente boliviano.
Son los gobernadores de los departamentos opositores de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija y del oficialista Potosí.
Mientras que los prefectos de Cochabamba y La Paz (oposición), y de Oruro (oficialista) habrían sido revocados. Los dos últimos ya reconocieron la derrota.
Para ser ratificados en su función, Morales y su vicepresidente, Álvaro García Linera, necesitaban un mínimo del 53,7% de los sufragios (el porcentaje que lograron en las elecciones de 2005), mientras que los gobernadores regionales debían obtener la mitad más uno de los votos.
¿Empate político?
Los analistas interpretaron los resultados provisionales como un fortalecimiento de la gestión del presidente, que quiere darles un mayor protagonismo a indígenas y campesinos, históricamente marginados.
En Santa Cruz opositores festejaban la ratificación de su prefecto.
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Pero también como un firme respaldo a los prefectos de la llamada "Media Luna", la región oriental del país que concentra el poder económico, promueve su autonomía y es contraria al presidente socialista.
De confirmarse los datos extraoficiales, los observadores creen que habría un "empate político" que mantendría la polarización en Bolivia.
Sin embargo, el oficialismo interpreta su victoria como una plataforma para relanzar los planes del gobierno.
Con un caudal mayor de votos que el obtenido en 2005, Morales espera impulsar otro referendo para promulgar su controvertido proyecto de Carta Magna, que desde diciembre pasado está a la espera de ser ratificado por medio del voto popular.
El mandatario ya lo adelantó: "Con más de un 54%, voy a convocar a todas las autoridades y movimientos sociales para buscar consensos con el fin de que el pueblo pueda aprobar la Constitución Política del Estado boliviano".
Jornada electoral
Más de cuatro millones de ciudadanos habilitados para votar fueron convocados a participar en el primer referendo revocatorio en la historia de Bolivia, en medio de un fuerte operativo de seguridad.
La jornada transcurrió con calma, aunque hubo algunas denuncias de irregularidades.
La jornada transcurrió con calma, aunque hubo algunas denuncias de robo de urnas, de campaña en medio de la veda electoral, de intimidaciones y traslado de votantes de un departamento a otro para que sufraguen más de una vez.
El presidente Morales votó en la región del Chapare, en el departamento de Cochabamba, donde era dirigente cocalero.
Unos 350 observadores internacionales de las Naciones Unidas, la Unión Europea, Estados Unidos, el Mercosur y la Organización de Estados Americanos fueron desplegados en todo el territorio boliviano para seguir el referendo.