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Martes, 5 de agosto de 2008 - 23:46 GMT
Claves de la consulta
Redacción BBC Mundo

Mujer votando
Más de cuatro millones de bolivianos están habilitados para votar en este referendo revocatorio.
Bolivia intentará destrabar el próximo domingo 10 de agosto la crisis política en la que se encuentra sumida con un referendo revocatorio de los mandatos de las máximas autoridades nacionales y departamentales.

Más de cuatro millones de bolivianos habilitados para votar en la consulta deberán decidir si ratifican o revocan los mandatos del presidente Evo Morales y su vicepresidente Álvaro García Linera.

También en ocho de los nueve departamentos en los que está dividido el país los ciudadanos deberán pronunciarse sobre la continuidad de sus prefectos (gobernadores).

El restante departamento, Chuquisaca, recién acaba de eligir a su prefecto -la dirigente opositora Savina Cuellar- el pasado 29 de junio.

Por eso se resolvió que allí la recién electa mandataria no necesita revalidar su cargo.

Opositores y oficialistas

Seis de los gobernadores regionales que pondrán en juego sus puestos este domingo están enfrentados al gobierno.

Ellos son los prefectos de La Paz, José Luis Paredes, de Santa Cruz, Rubén Costas, de Beni, Ernesto Suárez, de Pando, Leopoldo Fernández, de Tarija, Mario Cossío, y de Cochabamba, Manfred Reyes Villa.

Pintada en favor de Morales en una vivienda de La Paz
El plebiscito enfrenta el proyecto socialista oficial con las ambiciones autonómicas departamentales.
A diferencia de todos los demás prefectos, que sí aceptaron someterse al revocatorio -después de una negativa inicial-, Manfred Reyes Villa dijo que desconocerá el resultado en lo que respecta a su mandato.

En todo caso, las boletas impresas para Cochabamba llevan su nombre en ellas, por lo que el resultado de la votación en este departamento promete terminar en un conflicto político.

Los prefectos que apoyan a Morales son Mario Virreira, del Departamento de Potosí, y Alberto Aguilar, de Oruro.

El referendo revocatorio llega en medio de los mandatos constitucionales del presidente Morales y la mayoría de los prefectos, elegidos por el voto popular en 2005.

También ocurre a pocas semanas de que cuatro departamentos -Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando- aprobaran sus propios estatutos autonómicos por amplias mayorías en referendos populares, desconocidos por el gobierno nacional.

Fórmula en disputa

Pero a pesar de la proximidad de la consulta, existen importantes divergencias de criterio en cómo deberán ser interpretados los resultados.

El Senado, controlado por la oposición, cambió la fórmula original para revocar los mandatos. Pero el gobierno negó la validez del acto legislativo.

Evo Morales, presidente de Bolivia
El revocatorio va a ser para revolcar a los prefectos neoliberales que todavía existen en Bolivia.
Evo Morales, presidente de Bolivia
Sin embargo, siete de las nueve cortes electorales departamentales lo aceptaron, por lo que no está claro cuántos votos se necesitan para conservar el mandato.

El proyecto de ley de referendo revocatorio fue presentado por el gobierno el 9 de diciembre de 2007. La Cámara de Diputados dio su aprobación el 15 de diciembre y el Senado el 8 de mayo de 2008. El presidente promulgó la ley cuatro días después.

La convocatoria establece que perderán sus cargos aquellos mandatarios que reciban votos negativos por encima de los que consiguieron en su elección original.

Así, para revocar el mandato del presidente Morales, deberán votar en su contra más del 53,7% de los habilitados, pues ese fue el porcentaje con el que ganó la elección presidencial.

La ley original dice que lo mismo deberá ocurrir para remover a un prefecto, aunque para ellos la cifra necesaria para destituirlos es muy inferior a la de Morales.

Una ayudita a los prefectos

La reforma del Senado mantiene el porcentaje original en el caso del presidente, pero dice que los prefectos sólo podrán ser revocados si el "No" supera el 50% +1 de los votos totales.

Rubén Costas, prefecto de Santa Cruz
Lo que está en juego es si la visión totalitaria del gobierno (de Evo Morales) podrá o no derrotar a la democracia.
Rubén Costas, prefecto de Santa Cruz
El cambio favorece a los gobernadores, ya que ninguno de ellos consiguió el 50% de los votos cuando fueron electos y con la fórmula original podrían ser removidos con un número mucho menor de sufragios negativos.

Pero el gobierno rechazó la reforma del Senado. Y también desconoce la interpretación de las cortes electorales departamentales señalando que no tienen capacidad para modificar una ley mediante declaraciones.

Y además, el Congreso ya adelantó que no ratificará los mandatos que lleguen sobre la base de la fórmula del 50% + 1.

Las discrepancias que aún persisten sólo parecen indicar que lejos de dirimir las disputas, este revocatorio no hará más que profundizarlas.



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