El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, negó haber sostenido un encuentro, en su país, con miembros de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
"El día que se dé esa reunión, no va a ser clandestina, va a ser una reunión pública", dijo el mandatario nicaragüense.
Ortega acusó de traición a la patria al diario La Prensa de Managua, después de que publicara una información indicando que él habría recibido a una delegación de las FARC, integrada entre otros por Rodrigo Granda, Iván Martínez, Pablo Catatumbo y Pastor Alape.
"Eso se llama traición a la patria y eso es lo que están haciendo los dueños de ese medio de comunicación", indicó Ortega.
"Hablando de mentiras, (La Prensa) ha llegado a afirmar que aquí en Nicaragua, estuvieron el 19 de julio, seis hermanos dirigentes de las FARC y hasta dan detalles", señaló Ortega, quien calificó de grave la información difundida por el medio de comunicación nicaragüense.
Por otra parte, Ortega reiteró que está dispuesto a conversar con los miembros de las FARC, quienes le solicitaron una cita para hablar sobre la paz en la nación sudamericana.
"Para trabajar por la paz yo no le voy a pedir permiso a nadie", señaló Ortega.
Cruce en la OEA
Sólo días antes, el 24 de julio, Colombia había pedido, en una reunión del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), que se vigile al gobierno de Nicaragua por la supuesta cercanía entre el presidente de ese país y las FARC.
"Si efectivamente se comprobara que el señor Ortega se reunió con terroristas buscados internacionalmente y no cumplió con sus obligaciones legales, pedimos a la justicia de Nicaragua que investigue y sancione dicha conducta, claramente violatoria de los compromisos internacionales", dijo el embajador colombiano ante la OEA, Camilo Ospina.
La respuesta al planteamiento del diplomático colombiano la ofreció el canciller nicaragüense Samuel Santos, quien dijo: "La verdad que me suena un poco dramático lo que dice el embajador Ospina".
Santos además dijo que no está informado sobre la posible presencia de integrantes de las FARC en su país, pero agregó que, en todo caso, "no le tenemos por qué pedir permiso a nadie para luchar por la paz".