USAID se retiró poco antes de que se cumpliera el ultimátum dado por los cocaleros.
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Representantes del Programa Estadounidense de Cooperación (USAID, por sus siglas en inglés) se marcharon de la zona de Chapare, en Bolivia, horas antes de que se cumpliera en ultimátum de retirada emitido por los sindicatos cocaleros de la región esta semana.
Los productores de coca acusan a los representantes
de USAID de conspirar contra el presidente de Bolivia, Evo Morales, y de ser "agentes del imperialismo".
"USAID siempre buscó la confrontación y por eso ayudó a reprimir a nuestras organizaciones", declaró el vicepresidente de las federaciones cocaleros y diputado del Movimiento Al Socialismo (MAS), Asterio Romero.
El dirigente agregó que el objetivo de USAID "es desestabilizar la democracia y al gobierno".
El programa estadounidense ha invertido millones de dólares desde la década de los años 80' en la reconversión de cultivos de coca y en obras de infraestructura.
Los municipios
En declaraciones a la agencia de noticias EFE, el dirigente de los cocaleros, Julio Salazar, dijo que la responsabilidad de los proyectos de USAID pendientes de finalizar la asumirán las autoridades municipales.
En respuesta a la expulsión del USAID, el presidente de Bolivia, Evo Morales, declaró: "Ahora siento, ojalá sea así, que el Chapare no solamente sea libre de analfabetismo, sino que sea territorio libre del imperialismo norteamericano".
El mandatario expresó: "No hay porqué arrodillarse al imperio".
Entretanto, el Departamento estadounidense de Estado calificó de "primordial" la seguridad de los funcionarios del USAID.
"Nos tomamos seriamente cualquier amenaza", dijo Heide Bronke, portavoz del Departamento de Estado.
Bronke rechazó lo que denominó actos de "violencia sin sentido" contra EE.UU. en Bolivia.