Este lunes, el gobierno y los dirgentes rurales retomaron el diálogo.
En medio de una gran expectativa, el Congreso argentino comenzó a debatir este lunes el polémico esquema de impuestos a las exportaciones de granos que motivó el paro del campo durante más de tres meses.
La discusión de los tributos se inició en las comisiones parlamentarias de Agricultura y Presupuesto y aún no hay fecha para su votación.
En el debate será decisiva la posición de unos 140 legisladores de provincias agropecuarias, en su mayoría oficialistas, que deberán optar por aprobar sin cambios la medida gubernamental u oír los reclamos de los productores rurales de sus distritos.
 |
La presidenta Cristina Fernández sostiene que el esquema tributario debe mantenerse porque su objetivo es redistribuir la riqueza, pero el campo insiste en su carácter 'confiscatorio'.
|
El campo quiere que los congresistas modifiquen el sistema tributario aplicado en marzo, que significó más presión fiscal sobre las millonarias exportaciones de soja, ya que la alícuota está ligada a la fluctuación del precio internacional de los granos, que está en ascenso.
Esta oleaginosa es el principal cultivo de Argentina, que exporta el 95% de la cosecha, valuada este año en unos US$24.000 millones. Se estima que, en 2008, el gobierno embolsará US$11.000 millones por la vía impositiva.
La presidenta Cristina Fernández sostiene que el esquema tributario debe mantenerse porque su objetivo es redistribuir la riqueza, pero el campo insiste en su carácter "confiscatorio".
Para rechazar los gravámenes, los productores realizaron huelgas y bloqueos de carreteras que colocaron al país al borde de una crisis de desabastecimiento de alimentos.
Hacia el diálogo
Los líderes rurales levantaron la protesta durante el fin de semana, luego de que la presidenta Fernández aceptara someter el sistema impositivo a debate en el Congreso.
La mandataria hizo esta concesión para tratar de encontrar una salida al conflicto, que había llegado a su mayor grado de tensión en los 101 días que duró.
Tras el levantamiento del paro comenzó a volver el ganado a los mercados de hacienda.
|
Ciertamente, el enfrentamiento entre el campo y el gobierno amenazó con generar una crisis política cuando, la semana pasada, miles de personas participaron en "cacerolazos" en las principales ciudades de Argentina para apoyar el reclamo del campo. Además, empezaron a escucharse voces disidentes dentro del oficialismo.
A pesar de que la puja se resolverá ahora en el Poder Legislativo, los impuestos que cuestiona el agro seguirán vigentes hasta que el Congreso, donde el oficialismo tiene mayoría, decida ratificarlos, derogarlos o modificarlos.
Este lunes hubo escenas de tensión en la plaza situada frente al Parlamento.
Una persona resultó herida en forcejeos cuando funcionarios de la alcaldía de Buenos Aires intentaron evitar que militantes pro gobierno instalaran tiendas para apoyar la posición oficial en el debate legislativo. Estos presuntamente no contaban con autorización para hacerlo.
Reunión
Mientras avanzaba el proceso parlamentario, los líderes de las principales entidades rurales fueron recibidos este lunes por Cristina Fernández en la Casa Rosada.
Durante el encuentro se intentó retomar una relación muy dañada por el prolongado conflicto agrario, durante el cual ambos sectores intercambiaron duras críticas.
Los 101 días de conflicto afectaron seriamente la confiabilidad de las exportaciones argentinas de granos.
|
El titular de la Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi, dijo que le pidieron a la mandataria que suspendiera el esquema impositivo hasta que los congresistas terminen de discutirlo.
Pero, según el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, la presidenta se limitó a dejar en claro que la suerte de los tributos estaba en manos del Congreso.
De todos modos, tanto el gobierno como los líderes rurales consideraron que la reunión fue "positiva" para "recuperar el diálogo".
Reabastecimiento
Con el levantamiento del paro agrario y de los bloqueos de carreteras comenzó a normalizarse el abastecimiento de alimentos en las principales ciudades de Argentina, donde más se sintió la escasez por causa de las protestas.
Los comercios regularizaban lentamente su oferta de carnes, frutas, verduras, leche, aceite y harina, productos que estuvieron en falta durante más de tres meses.
Además, las exportaciones agropecuarias de Argentina retomaron su ritmo habitual.
Miles de camiones cargados con semillas ingresaron este lunes al puerto de Rosario, al norte de Buenos Aires, desde donde se vende al exterior la mayoría de la producción de granos del país.