La presidenta argentina, Cristina Fernández, dijo este martes que someterá a debate en el Congreso el controvertido esquema de impuestos a las exportaciones de granos que provocó el paro del campo hace casi 100 días.
"La voy a enviar hoy mismo al Parlamento de la nación", aseguró la mandataria argentina.
"Hoy quiero anunciarles que esta medida que tanto revuelo ha causado en un sector, que hace meses corta rutas e impide que los ciudadanos transiten libremente con su trabajo, la voy a enviar hoy mismo al Parlamento de la nación", aseguró.
En un discurso transmitido por la cadena nacional de radio y televisión, Fernández explicó: "Lo voy a hacer porque no les basta que esta presidenta, que obtuvo el 46% de los votos, haya usado sus facultades en la redistribución del ingreso".
"Yo digo que la democracia se defiende con más democracia y las instituciones con más instituciones", completó.
El esquema tributario seguirá vigente hasta que lo discuta el Congreso, donde el oficialismo tiene mayoría.
La mandataria dijo además que estaba dispuesta al diálogo "a partir de que se deje de cortar rutas y de entorpecer la vida de los argentinos". E instó a los agricultores a mostrar su disenso "en el marco de la ley y la Constitución".
Aliviando tensiones
Según los analistas, Fernández hizo este anuncio para aliviar la tensión en torno del conflicto agrario, que en las últimas horas había llegado a su máximo grado de tensión desde que comenzó, el 11 de marzo.
Además, integrantes de la oposición y del mismo oficialismo le habían pedido un gesto para destrabar la crisis.
Días atrás, el vicepresidente argentino, Julio Cobos, llamó al gobierno del cual forma parte y al campo a "recuperar el diálogo y el tiempo que se perdió", y pidió que el Congreso ocupara un papel central en la búsqueda de una solución.
El lunes por la noche, miles de personas participaron en "cacerolazos" y "bocinazos" en varias ciudades del país para rechazar la política del gobierno hacia el campo.
La reacción de los líderes rurales no se hizo esperar. Alfredo de Angeli, uno de los dirigentes "duros" de la protesta agraria, dijo: "Me sorprendió el anuncio. La cosa cambió, hay esperanza de una salida democrática".
"Ahora lo vamos a discutir con los legisladores y cuando salga la ley tendremos que acatarla", aseguró.
Estaba previsto que el paro del campo finalizara este miércoles. Los líderes rurales evaluaban la posibilidad de suspender la protesta.
Cacerolazos
El anuncio de la presidenta argentina se produjo luego de que, el lunes por la noche, miles de personas participaran en "cacerolazos" y "bocinazos" en varias ciudades del país para rechazar la política del gobierno hacia el campo.
La mayoría expresaba su descontento con la persistencia del conflicto, que ha colocado al país al borde de una crisis de desabastecimiento de alimentos y combustibles y ha desatado la inflación.
El campo inició el sábado su cuarto paro en más de tres meses. Los agricultores cuestionan el esquema tributario que supone un aumento de los impuestos a las exportaciones de granos. Esto, según ellos, les reduce notoriamente su rentabilidad.
El ex mandatario Néstor Kirchner convocó a un acto para respaldar la gestión de su esposa.
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El gobierno, por su parte, ha dicho que el incremento de los gravámenes tiene como fin mejorar la distribución de la riqueza y, hasta el anuncio de la presidenta argentina, se había negado tajantemente a revisar la medida.
Al paro del campo ha consistido en la suspensión de la comercialización de productos agropecuarios y la detención de camiones que los transportan.
Más movilizaciones
Antes del discurso que pronunció la presidenta Fernández, el ex mandatario Néstor Kirchner convocó para este miércoles a un acto en la Plaza de Mayo, frente a la Casa de Gobierno en Buenos Aires, para respaldar la gestión de su esposa y "en defensa del sistema democrático".
En una conferencia de prensa, Kirchner, actual jefe del Partido Justicialista (peronismo, en el poder), dijo que la manifestación oficialista "no es contra nadie", sino para defender la política agraria del gobierno.
El acto en la Plaza de Mayo se realizará a pesar de que algunos dirigentes peronistas recomendaron su suspensión para no intensificar la tensión.
Sin embargo, en su habitual tono de confrontación, Kirchner atacó duramente a los líderes rurales: "Nos están extorsionando". Y los culpó de desabastecer el país con sus cortes de carreteras y de impedir el diálogo.
Asimismo, renovó sus críticas a la prensa por "desinformar" y denunció que "sectores ligados a la represión (durante el último gobierno militar) están dando logística" a las manifestaciones de rechazo al gobierno.
Por su parte, los líderes rurales organizaron también para este miércoles una "jornada de oración" en todo el país a la espera de una solución definitiva al conflicto.