Unos desconocidos asesinaron este viernes en México al comandante Esteban Robles, el cuarto asesinato de un alto mando policial en la última semana.
Robles, jefe anti secuestros de la Policía Judicial de Ciudad de México, fue tiroteado cuando salía de su residencia, y falleció horas más tarde en un hospital de la capital, a donde había sido trasladado en un helicóptero.
Su muerte ocurre un día después de que fuera asesinado en las puertas de su casa en la capital Edgar Eusebio Millán, Coordinador de Seguridad Regional de la Policía federal Preventiva.
Durante el funeral, el presidente Felipe Calderón expresó sus condolencias a los familiares.
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El Comandante Robles es el mando policial de más alto grado asesinado desde que el presidente de México, Felipe Calderón, lanzara su lucha frontal contra las mafias organizadas, poco después de asumir el cargo.
Su muerte ocurrió al mismo tiempo que Calderón y varios miembros de su gabinete encabezaban el funeral de Millán y de otros dos policías federales abatidos esta semana en Morelos.
El mandatario afirmó que estos ataques no desalentarán la campaña de su gobierno contra los cárteles de la droga que operan en el país.
Como parte de esta estrategia, el gobierno ha desplegado cerca de 25.000 soldados y policías federales en el territorio.
Ola de asesinatos
El asesinato este jueves de Edgar Millán Gómez, quien fue emboscado en la madrugada por un grupo de hombres armados, supuso la pérdida de una hombre "estratégico" en las operaciones conjuntas de las fuerzas federales militares contra el narcotráfico.
Millán solía cambiar de lugar para pasar la noche, pero esta vez no pudo escapar de los sicarios que le propinaron nueve impactos de bala. Dos de sus escoltas resultaron heridos.
Millán Gómez era el jefe de operativos contra el narcotráfico en la Policía Federal Preventiva, y había sido agente de los servicios de inteligencia y director de secuestros en la Agencia Federal de Investigación (AFI).
Golpes
Robles es el más alto oficial asesinado desde que comenzó la campaña contra las mafias.
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El 1 de mayo, Roberto Velasco Bravo, director de Crimen Organizado de la Dirección General de Análisis Táctico de la Policía Federal, falleció después de ser baleado en calles de la colonia Irrigación, en la delegación Miguel Hidalgo, en Ciudad de México.
Velasco recibió un balazo en la cabeza, lo que le provocó la muerte cerebral.
Pertenecía a la división antidrogas de la Policía Federal, encargada del diseño de operaciones y líneas de investigación contra los cárteles de la droga.
Dos días después, el 3 de mayo, murió Aristeo Gómez Martínez, director de la Jefatura del Estado Mayor de la Policía Federal, en Coyoacán.
Según señala la corresponsal de BBC Mundo en Washington, Lourdes Heredia, este viernes Gordon Johndroe, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional estadounidense, aseguró que el asesinato del comisionado mexicano es una prueba más de la necesidad de que el Congreso de EE.UU. apruebe la "Iniciativa Merida".
Este plan, propuesto por Bush, otorga una ayuda de 1.400 millones de dólares en tres años a México y Centroamérica para luchar contra el narcotráfico.
"La Iniciativa Mérida proporcionará una ayuda incalculable a nuestros socios mexicanos y centroamericanos para ayudarles a romper el canal de drogas que termina en las calles estadounidenses", señaló el funcionario desde Crawford, Texas, donde asistirá este sábado a la boda de la hija del presidente George W. Bush.
"El gobierno insta al Congreso a actuar rápidamente para proporcionar los fondos necesarios para la Iniciativa Mérida', agregó.
Por el momento está siendo analizada por el Congreso de EE.UU.