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Gary Duffy
BBC, Río de Janeiro
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La policía de la ciudad brasileña de Río de Janeiro está investigando visitas de turistas a algunas favelas donde les ofrecen la posibilidad de reunirse con traficantes de drogas armados.
Es común que turistas visiten las favelas de Río durante su estadía en la ciudad.
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La policía dice que quiere averiguar si la vida de los turistas está en peligro, pero la empresa que organiza las visitas defiende su política.
Las visitas guiadas a las favelas de Río han sido durante años una opción más para los turistas que visitan la ciudad.
Es común ver todoterrenos verdes detenidos frente a hoteles recogiendo turistas que quieren ver la otra cara de Río.
Se estima que más de un millón de brasileños pobres viven en las favelas o poblaciones miseria que rodean Río.
Mientras algunas están dominadas por bandas de narcotraficantes y son extremadamente peligrosas, otras se consideran suficientemente seguras para visitar. Sin embargo, algunos critican este tipo de turismo por estar mal concebido y ser de mal gusto.
Infiltrado
El periódico brasileño Folha de Sao Paulo informa que una de las empresas que organizan estos tours también incluye conversaciones con quienes denomina "soldados armados".
Un periodista del periódico se hizo pasar por turista y fue a una visita de Rocinha, considerada la mayor favela de América Latina.
Una vez allá le presentaron a un hombre armado perteneciente a la facción que controla la venta de drogas en la zona, explicando que había pasado nueve años en prisión.
El pistolero dijo que sus principales preocupaciones eran la policía y las bandas de drogas rivales.
Otro hombre armado con una ametralladora dijo que trabajaba en turnos de 12 horas y ganaba US$180 por semana.
Se acusa a la empresa turística de glorificar la actividad criminal.
Pero el propietario de la agencia involucrada dijo que la presencia de hombres armados en la favelas era culpa de las autoridades que deberían de poner su casa en orden antes de criticarle a él.