Fernandez reemplazó a Martín Lousteau como ministro de Economía.
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El nuevo ministro de Economía de Argentina, Carlos Fernández, dijo que su nombramiento no se traducirá en un cambio de las actuales políticas gubernamentales para combatir la inflación y cobrar impuestos a las exportaciones agrícolas.
Fernández reemplazó a Martín Lousteau, que en las últimas semanas enfrentó una serie de desacuerdos públicos con otros altos funcionarios acerca de las políticas económicas oficiales, incluyendo su controvertida decisión de aumentar el arancel de exportación a la soja.
Lousteau había estado advirtiendo acerca del riesgo del aumento en la inflación y fue acusado de proponer un plan que desaceleraría el crecimiento de la economía argentina, con el fin de combatir el alza en los precios.
El gobierno ha venido adelantando conversaciones con dirigentes agrícolas, quienes se oponen al aumento de impuestos de exportación en productos agrícolas clave.
Protestas
El mes pasado, las protestas de los líderes agrarios contras las medidas oficiales causaron cientos de bloqueos en los caminos de Argentina, y llevaron a un desabastecimiento de comida en los principales centros urbanos del país.
Según Daniel Kerner, analista de Eurasia Group citado por la agencia Reuters, la salida de Lousteau "muestra que el Gobierno no reconoce que la inflación es un problema y que no está dispuesto a tomar medidas para hacer algo al respecto".
Al responder una pregunta de la prensa local sobre si le preocupaba la inflación, el nuevo ministro Fernández señaló que "estoy preocupado por la economía del país y por aportar todo lo que pueda".
"Mi nombramiento no tiene que cambiar nada. Soy un tipo serio, tranquilo, responsable", agregó, en comentarios citados por medios argentinos.
La economía argentina ha venido recuperándose con tasas de crecimiento positivas en los últimos seis años, luego de haber sufrido una profunda crisis económica en 2001.