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Miércoles, 23 de abril de 2008 - 14:28 GMT
Sepelio de un cardenal controvertido
Hernando Salazar
Hernando Salazar
Bogotá

El cardenal López Trujillo junto a Benedicto XVI
Fue un aliado muy cercano de dos papas.
El más famoso y controvertido cardenal colombiano, Alfonso López Trujillo, fallecido el pasado 19 de abril a los 72 años, fue sepultado este miércoles en la Ciudad del Vaticano, en una ceremonia que presidió el Papa Benedicto XVI.

En el último cuarto de siglo, López Trujillo -quien murió debido a un paro respiratorio- fue un aliado muy cercano de los papas Juan Pablo II y Benedicto XVI en dos frentes sensibles: la Teología de la Liberación y la Teología del Cuerpo, con la que defendió posiciones conservadoras.

Esto produjo visiones radicalmente opuestas sobre el cardenal, desde quienes lo exaltaban por defender la sana doctrina, hasta quienes lo recriminaban por sus posiciones y sus métodos.

López Trujillo tuvo una carrera ascendente, que le permitió ser obispo, arzobispo y cardenal y, desde 1991, comandar desde Roma el Consejo Pontificio para la Familia.

Fiel a la misión del Pastor, vivió en coherencia, virtudes humanas y espirituales, que lo ubicaron como un líder religioso, valiente, coherente y piadoso
Álvaro Uribe, presidente de Colombia

Benedicto XVI lamentó su muerte y dijo que el cardenal demostró "su profundo amor a la iglesia y su dedicación a la noble causa de la promoción del matrimonio y de la familia cristiana".

Desde el Consejo para la Familia, López Trujillo llamó la atención por sus posturas frente al uso de anticonceptivos, la eficacia del condón, la indisolubilidad del matrimonio y la práctica del aborto.

Ataque al condón

El cardenal colombiano sostenía que los condones no eran completamente seguros para prevenir el VIH/SIDA y predicaba, en su lugar, la abstinencia sexual.

En 2003, López Trujillo declaró al programa Panorama, de la BBC, que los condones no eran completamente fiables para evitar el SIDA "Los científicos se dan cuenta de que hay un nivel de incertidumbre; podría ser del 15%, el 18%, el 20%", dijo.

Esa afirmación causó un gran rechazo y López Trujillo dijo que la BBC lo había malinterpretado.

"Cualquier persona que mantenga que el preservativo no protege contra el SIDA no dice la verdad", respondió una portavoz de la Organización Mundial de Salud (OMS).

El cardenal López Trujillo
Trujillo siempre estuvo cerca de las controversias.
Y el comisario europeo de Desarrollo y Ayuda Humanitaria, Poul Nielsen, dijo que esas afirmaciones estaban "dañando y poniendo en peligro la vida de millones de personas".

Pero López Trujillo nunca cedió fácilmente.

En 2007, después de que la Corte Constitucional de Colombia despenalizara el aborto en tres casos extremos, afirmó que los magistrados que apoyaron la decisión merecían la excomunión automática.

Y lo mismo dijo de los médicos y enfermeras que trabajan en experimentos con embriones humanos.

Frente a otros temas, el cardenal decía que los divorciados católicos que se hubieran vuelto a casar podían recibir la comunión, pero sólo si convivían como hermanos y no tenían relaciones sexuales.

Contra la Teología de la Liberación

Antes de vivir en Roma, López Trujillo ya había llamado la atención por la batalla que encabezó en América Latina contra la supuesta infiltración marxista de la Teología de la Liberación cuando, en los años 70 y 80, se hizo secretario y luego presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM).

Cuando Alfonso López Trujillo fue nombrado cardenal, dijo poco después en un grupo, más o menos públicamente, que iba a acabar con Gustavo Gutiérrez, Leonardo Boff, Ronaldo Muñoz y Jon Sobrino
Jon Sobrino, teólogo jesuita

Los conflictos alrededor de la Teología de la Liberación han tenido que ver con la interpretación del papel evangelizador de la Iglesia Católica y con la forma como se asume la opción por los pobres.

A muchos exponentes de la Teología de la Liberación se les acusó de utilizar categorías marxistas para interpretar los conceptos de pueblo de Dios, evangelización y redención.

Toda esa controversia se originó a partir del Concilio Vaticano II y de las Conferencias del Episcopado Latinoamericano realizadas en Medellín (1968) y en Puebla (1979).

Aunque en los años 50 había simpatizado con las corrientes progresistas, López Trujillo se alineó con las jerarquías colombianas después de que el padre Camilo Torres Restrepo se fue a la guerrilla y murió en un combate.

En la controversia sobre la Teología de la Liberación, López Trujillo encontró muchos aliados. Uno de ellos fue el cardenal Joseph Ratzinger (hoy Benedicto XVI), quien fue nombrado Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe por Juan Pablo II.

Boff, Gutiérrez y Sobrino

A lo largo de muchos años, esa batalla ha dejado víctimas muy visibles entre conocidos teólogos. El brasileño Leonardo Boff terminó renunciando a los hábitos, el peruano Gustavo Gutiérrez tuvo que refugiarse en la orden dominica y al jesuita español Jon Sobrino le fue prohibido enseñar en centros católicos.

"Cuando Alfonso López Trujillo fue nombrado cardenal, dijo poco después en un grupo, más o menos públicamente, que iba a acabar con Gustavo Gutiérrez, Leonardo Boff, Ronaldo Muñoz y Jon Sobrino. Así me lo contaron, y me parece muy verosímil", escribió Sobrino en 2007 después de que fue sancionado.

Leonardo Boff
El brasileño Boff terminó renunciando a los hábitos.
El pulso alrededor de la Teología de la Liberación también significó la intervención de la Confederación Latinoamericana de Religiosos (CLAR) en 1989, que había sido criticada duramente por López Trujillo.

Nacido a finales de 1935 en un pequeño pueblo del centro de Colombia, López Trujillo siempre estuvo cerca de las controversias.

En 1971, cuando fue consagrado como obispo auxiliar de Bogotá, hubo una inusual protesta en la catedral de esa ciudad, donde se distribuyeron panfletos que criticaban sus posturas y actitudes.

Años después, mientras era directivo del CELAM, López Trujillo fue nombrado arzobispo de Medellín, la segunda ciudad de Colombia, donde estuvo 12 años.

Aunque hizo crecer esa arquidiócesis en número de parroquias, tuvo muchos conflictos con sacerdotes y religiosos.

En el libro Episcopologios, un estudio sobre la biografía de los obispos colombianos, publicado en 2002, su autor, el canonista Aldo Stella, habla de esa época.

¿Odium Plebis?

"Su remoción (de López Trujillo) a más altos destinos en el gobierno central de la iglesia, fue de una indudable oportunidad providencial, porque las intensas tensiones (...) que se extendían a todos los niveles de la arquidiócesis, estaban ya pisando peligrosamente la franja de lo que los canonistas denominan el odium plebis (el odio del pueblo)", escribió Stella.

López Trujillo junto a otros prelados
Desde 1991 comandó el Consejo Pontificio para la Familia.
Pero algunas figuras políticas, como el presidente colombiano Álvaro Uribe (quien vivió en Medellín mientras el cardenal fue arzobispo), tienen otra percepción de López Trujillo.

Cuando se conoció su muerte, el presidente colombiano dijo que López Trujillo fue un "defensor de la sana doctrina cristiana, que lo llevó a advertir de los riesgos en la Teología de la Liberación.

"Fiel a la misión del Pastor, vivió en coherencia, virtudes humanas y espirituales, que lo ubicaron como un líder religioso, valiente, coherente y piadoso. Su vida es ejemplo para generaciones presentes y futuras", agregó Uribe.

El sacerdote colombiano más conocido en el plano internacional, al que algunos consideraron como candidato a Papa, en 1979 expresó que le gustaría que en su epitafio escribieran "luchó y cayó".



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