La Casa Blanca calificó de "cosméticos" los cambios decretados en Cuba bajo la presidencia de Raúl Castro y dijo que "no son un cambio fundamental".
La Casa Blanca asegura que las reformas en Cuba "no son un cambio fundamental".
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Dan Fisk, director de Asuntos del Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad de la Casa Blanca se refirió en concreto al levantamiento de la prohibición que impedía a los ciudadanos cubanos la compra libre de teléfonos celulares, computadores y artículos electrodomésticos, y el ingreso y alquiler de habitaciones en los hoteles de la isla.
"Esperamos que la comunidad internacional (...) reconozca que esto no es un cambio real, no es un cambio fundamental en la naturaleza del sistema", dijo Fisk.
El funcionario se preguntó si en el caso de los teléfonos celulares los ciudadanos del común tendrían acceso a los aparatos y si los precios serían accesibles.
"Puño de hierro"
"Si uno observa lo que el régimen está haciendo en términos del mantenimiento de la represión contra los disidentes y los activistas de la sociedad civil, el puño de hierro es todavía muy, pero muy visible, especialmente para el cubano medio", afirmó.
El Consejo de Seguridad de la Casa Blanca asgura que las restricciones aún "son muy visibles para el cubano medio".
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Fisk ofreció declaraciones a los periodistas pocos días antes de la cumbre de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (ASPAN), que se realizará el 20 y 21 de abril en Nueva Orleáns.
Los presidentes de Estados Unidos, México y Canadá analizarán los cambios en Cuba durante su encuentro.
Según Fisk, los tres países coinciden en la necesidad de que Cuba adopte cambios esenciales en su gobierno, que permitan una transición a la democracia.