Legisladores del izquierdista PRD se tomaron las tribunas en el Congreso.
|
Legisladores de izquierda en México arremetieron contra las tribunas en ambas cámaras del Congreso en protesta contra el plan de reformas del Gobierno a la industria petrolera del país.
Las sesiones en ambas cámaras tuvieron que suspenderse a raíz de las manifestaciones.
México es el sexto productor de crudo en el mundo y la opinión pública está dividida sobre la propuesta de buscar la asistencia de empresas extranjeras para buscar nuevas reservas.
Políticos del opositor Partido de la Revolución Democrática, PRD, algunos portando cascos blancos de trabajadores en los pozos y enarbolando pancartas, rápidamente se tomaron los podios de diputados y senadores.
La bulliciosa, pero pacífica, manifestación paralizó las actividades y forzó la suspensión de las sesiones en ambas cámaras.
Con anterioridad, el senador perredista Ricardo Monreal declaró el inicio de una resistencia civil pacífica.
"Esta resistencia no tendrá tregua hasta que sea retirado este afán privatizador", declaró.
Los manifestantes se oponen a los planes propuestos el martes por el presidente Felipe Calderón, con los que propone reformar el sector energético.
Inversión extranjera
Calderón propone que la paraestatal PEMEX trabaje más de cerca con inversionistas extranjeros para buscar reservas petrolíferas en las profundidades del Golfo de México.
El mandatario sostiene que la reforma es necesaria para estimular la caída en la producción del crudo, que representa un 40% de las entradas del Gobierno.
Los opositores interpretan la medida como una entrega del control y ganancias a empresas no mexicanas.
Añaden, además, que el presidente ha exagerado la extensión de la crisis en producción.
Las "Adelitas" se unieron a las protestas frente al Senado.
|
En coordinación con las acciones de los congresistas opositores, las llamadas "Adelitas", seguidoras del ex candidato presidencial de izquierda, Andrés Manuel López Obrador, llegaron al recinto del Senado vestidas de blanco y portando pancartas de protesta.
Allí se encontraron con policías antimotines, en su mayoría mujeres, emplazadas para repeler los disturbios que, sin embargo, no se dieron.
PEMEX fue nacionalizada en 1938 y cualquier política en torno a la empresa genera reacciones divididas y apasionadas en el país.
Los planes del presidente Calderón ya han causado acaloradas protestas callejeras del público opositor que tildan la medida como un asalto a la soberanía de México.