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En nombre de los argentinos les pido una vez más que, por favor, dejen transitar a los camiones y que se piensen como parte de un país, no como propietarios de él
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El gobierno argentino anunció este lunes un plan para tratar de poner fin al paro que realizan los agricultores desde hace 19 días y que ha generado una crisis de desabastecimiento.
Las medidas están destinadas a mejorar la rentabilidad de los pequeños y medianos productores, quienes protestan por la decisión de la presidenta Cristina Fernández de aumentar los impuestos a las exportaciones de soja y girasol del 35% a más del 40%.
Reintegro automático
El ministro de Economía, Martín Lousteau, dijo que les reintegrará automáticamente el incremento de los tributos, de modo que "volverán a estar en la misma situación que antes".
Añadió que los agricultores de las provincias del norte argentino recibirán un descuento del 50% en el costo diferencial del flete cuando deban transportar su mercadería por largos trayectos.
Lousteau anunció, además, la creación de la Subsecretaría de Desarrollo Rural, un viejo reclamo del campo, que se encargará de mejorar la situación de los pequeños y medianos productores.
Estas medidas beneficiarán a 62.500 productores del total de 84.000 hay en Argentina (es decir, al 80%). El resto pagará el aumento de los impuestos a las exportaciones de granos.
Por su parte, la presidenta Fernández dijo: "Nuestra obligación como gobernantes es tomar decisiones que le vuelvan a dar equilibrio a la sociedad. Sin embargo, nos hubiera gustado debatir estas medidas con las organizaciones rurales (en protesta)".
"En nombre de los argentinos les pido una vez más que, por favor, dejen transitar a los camiones y que se piensen como parte de un país, no como propietarios de él", exigió. "La Casa de Gobierno está abierta para dialogar".
Reacción del campo
Las principales organizaciones rurales de Argentina reaccionaron a las medidas del gobierno con una mezcla de rechazo y cautela.
"El plan no ha sido lo suficientemente generoso porque no contempla, por ejemplo, el aumento de los insumos que debe afrontar el productor", dijo Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA).
"No se modifica la esencia del conflicto, lo que el gobierno aún no entiende es que los impuestos a las exportaciones siguen siendo altos, del 35%. Por eso, seguimos preocupados", añadió.
Los medianos y pequeños productores del interior del país se han quejado de que los tributos reducen significativamente su ya limitada rentabilidad y no reciben ayuda estatal a cambio de sus contribuciones.
Sin embargo, Buzzi aclaró: "Queremos terminar con el conflicto esta semana. Vamos a consultar con nuestra organizaciones para ver si el paro se acaba el miércoles, hasta cuando lo convocamos en nuestra última reunión, o continúa".
Añadió que los productores que bloquean carreteras dejarán pasar a camiones que transporten alimentos de la canasta básica, salvo los que son objeto del piquete: carne y granos.
Sin carne, pocos vegetales
El paro agrario, que consiste en 400 cortes de rutas en toda Argentina y la suspensión de la comercialización de productos, ha agravado el desabastecimiento de frutas, verduras, leche y carne.
En los mercados mayoristas ha entrado algo de mercadería, pero no la suficiente para distribuir a los comercios. Y la poca que hay, ha llegado con un aumento de precios vinculado a la escasez.
En el mayor mercado de hacienda de Argentina, situado en Buenos Aires, los corrales amanecieron vacíos porque este lunes no ingresó de ganado, tal como sucedió la semana pasada.
Los barcos mercantes han conseguido la manera de evitar el bloqueo.
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En cuanto a las frutas y verduras, Fabián Zeta, presidente de la Cámara de Operadores Mayoristas Frutihortícolas (Comafru) en el Mercado Central (la otra gran plaza mayorista del país), advirtió: "Los vegetales alcanzan sólo para el día".
"Hoy entraron muchos menos productos que lo habitual. Además, el 30% llegaron en mal estado porque los camiones estuvieron varados y hubo que desecharlos", aclaró.
Se calcula que durante la protesta del agro se han perdido alimentos por un valor cercano a los US$800 millones.
También en los comercios minoristas se observaba una escasez alarmante de productos básicos. BBC Mundo recorrió varios supermercados de Buenos Aires y pudo comprobar que en sus refrigeradores prácticamente no había carne y si había, costaba el doble que hace 19 días.
Frutas y verduras también faltaban en los comercios, y era común ver a consumidores quejándose a viva voz.
Alta tensión
La jornada estuvo marcada por algunos incidentes entre los agricultores que bloqueaban carreteras y las fuerzas de seguridad que tenían órdenes de despejar las rutas.
En la ciudad de Gualeguaychú -el núcleo más duro de la protesta del campo-, en la provincia de Entre Ríos, hubo empujones cuando un grupo de gendarmes avanzó con escudos sobre los agricultores para despejar el paso a decenas de camiones provenientes de otros países del Mercosur, varados por la protesta.
En medio de los forcejeos, el líder del piquete, Alfredo de Angeli, ratificó a los gritos que el corte se iba a mantener, aunque permitiendo el paso a automóviles, ómnibus de pasajeros y camiones que transportaban leche.
Para este martes está programada una manifestación respaldando al gobierno.
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Previamente, el ministro de Justicia, Aníbal Fernández, había advertido que se harían "todas las detenciones necesarias" para que los vehículos pudieran transitar libremente por las carreteras.
El sector agrario ha sido el pilar de la recuperación económica de Argentina tras el colapso político, financiero y social de 2001.
Hoy este país es el tercer productor mundial de soja, una oleaginosa que, vendida a China, explica gran parte de la reactivación.
Este grano, que se exporta casi en su totalidad, ocupa la mitad de la superficie cultivada de Argentina y ha disminuido notoriamente el área dedicada a granos como el trigo y el maíz, que sí se consumen internamente.
El gobierno sostiene que el aumento de los impuestos a la soja es para "corregir" este desequilibrio y promover otros cultivos, pero el campo dice que en su lugar deberían darse más incentivos en forma de subsidios y créditos.