El viernes, en un solo hospital de la ciudad, pacientes esperaron unas cincos horas para ser atendidos.
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Una jueza ordenó a las autoridades del estado y de la ciudad de Río de Janeiro que empiecen a usar los hospitales privados para afrontar el incremento de casos de dengue.
Al menos 54 personas murieron en el estado de Río de Janeiro desde principios de 2008, mientras el número de infectados ha sobrepasado los 43.000.
La jueza Patricia Cogliatti de Carvalho acusó a las autoridades estatales de "negligencia" e "indiferencia" para con el sufrimiento de los pacientes.
Los hospitales no dan abasto para lidiar con el último rebrote de dengue, una enfermedad transmitida por el mosquito Aedes aegypti que en casos extremos puede ser fatal.
El viernes, en un solo hospital de la ciudad, pacientes afirmaron haber esperado unas cincos horas para ser atendidos, mientras que hacían una larga cola que llegaba hasta la calle.
El corresponsal de la BBC en Brasil, Gary Duffy, dice que una mujer que esperaba bajo el sol se desmayó y tuvo que ser asistida.
Frente a estas circunstancias, la jueza Cogliatti de Carvalho dispuso la atención en hospitales privados y clínicas toda vez que la demanda exceda la capacidad de los hospitales públicos.
En estos casos, el estado pagaría por el tratamiento en los próximos 20 días.
Agonía "indescriptible"
La jueza señaló que hasta ahora las autoridades no han adoptado medidas eficaces para prevenir y contener la epidemia.
El corresponsal señala que ésto ha provocado que los pacientes -incluyendo niños y ancianos- pasen por una agonía y una vergüenza "indescriptibles" mientras esperan horas para ser atendidos, además de correr el riesgo de perder la vida.
El ministro de Salud de Brasil, Jose Gomes Temporao, ha reconocido que el saldo de muertos y el número de casos reportados son casi con seguridad mucho más altos que los informados.
Por su parte, el ejército brasileño comenzó a instalar el viernes cuatro hospitales de campaña en Río de Janeiro para ayudar a combatir la epidemia, informó la agencia de noticias EFE.
Estos hospitales improvisados, en los que trabajarán 1.200 militares, fueron instalados en los suburbios de la ciudad de Río de Janeiro, en las áreas más afectadas por esta enfermedad.
La previsión de las autoridades es que entren en funcionamiento el próximo lunes y que ayuden a descongestionar la red pública de hospitales.