Cerca de 42.000 salvadoreños fueron detenidos entre 2006 y 2007.
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El presidente de México, Felipe Calderón, y su homólogo de El Salvador, Antonio Saca, firmaron un acuerdo migratorio para garantizar la repatriación segura de los salvadoreños indocumentados que son detenidos en la ruta hacia los Estados Unidos.
Durante una visita oficial a El Salvador, Calderón estrechó lazos en materia comercial y social, además del espinoso tema de migración.
Cerca de 42.000 salvadoreños fueron detenidos y posteriormente, deportados desde México entre 2006 y 2007, según datos de la Dirección General de Migración de El Salvador.
La organización pro emigrantes Carecen Internacional calcula que diariamente salen alrededor de 500 salvadoreños en busca del "sueño americano", de modo que el suelo mexicano es el paso inevitable.
A favor, en contra
El acuerdo suscrito por los jefes de Estado se produce en un momento en el que las leyes estadounidenses tienden un cerco a la migración ilegal, y donde la colaboración de las autoridades mexicanas es fundamental.
No obstante, el representante de Carecen Internacional en San Salvador, Jesús Aguilar, opina que el gobierno de Saca debe ser más crítico con el papel que desempeñan las autoridades mexicanas con los detenidos y que son remitidos a centros de retención inadecuados.
Estados Unidos ha endurecido sus medidas contra los migrantes ilegales.
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"Hay casos donde los indocumentados son alojados junto a presos comunes, separan a niños de sus padres, hay abusos verbales y la gente no tiene derecho a hacer una llamada telefónica, ni a comunicarse con el consulado", dijo Aguilar a BBC Mundo.
La viceministra de Relaciones Exteriores para los salvadoreños en el exterior, Margarita Escobar, en cambio, considera que México "está muy abierto y esto es una muestra más de la voluntad política que tiene con respecto a los emigrantes salvadoreños".
Efecto limitado
El jefe de la fracción legislativa del partido Cambio Democrático, Héctor Dada, aseveró a BBC Mundo que el acuerdo no arrojará efectos espectaculares porque México vive una situación complicada.
"Por un lado, es un país emisor de ilegales y, por otro, es un país con tránsito de ilegales centroamericanos. Y en toda esta tragedia, Estados Unidos no es un actor ausente. A Washington le interesa que México controle la migración de la manera más fuerte posible", estimó el político.
Para Carecen Internacional, el contenido del acuerdo será limitado porque las autoridades policiales y municipales no lo reconocerán en la práctica.
"Para muestra, veamos el caso de los náufragos que fallecieron en el golfo de Tehuantepec, en octubre del año pasado, ¿cuántos de esos cuerpos han sido repatriados? Y acá el problema ha sido la nula colaboración de las autoridades locales", dice Aguilar.
La última tragedia colectiva en la llamada "ruta del emigrante" se produjo el año pasado cuando una veintena de salvadoreños murieron ahogados cuando naufragó la barca artesanal en aguas mexicanas.
Contra la trata
La viceministra Escobar es optimista de los resultados obtenidos entre los ejecutivos mexicano y salvadoreño porque hay un reconocimiento oficial a los derechos humanos de los indocumentados independientemente de su condición legal.
Según Dada, el acuerdo no arrojará efectos espectaculares.
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"Firmamos con México un acuerdo bilateral para que esta repatriación sea ordenada, ágil y segura", explicó a BBC Mundo la funcionaria. .
"Ejemplo concreto es la construcción de la estación migratoria siglo 21 en el cual se le da mejores condiciones al migrante, que por razones de no tener sus documentos en regla es asegurado mientras completa su proceso de retorno a El Salvador".
El gobierno de Felipe Calderón puso en vigor la ley contra la trata de personas para combatir el tráfico ilícito especialmente de mujeres, niños y adolescentes.
El año pasado, el Instituto Nacional de Migración de México repatrió desde Tapachula un total de 1.020 niños que fueron abandonados por los traficantes de indocumentados.
"Sobre este tema hay un acuerdo total y absoluto de la necesidad de la cooperación regional para combatir el tráfico ilícito y la trata de personas", aseguró Escobar.
Abusos y secuestros
Hace una semana, el arzobispo de Tijuana, Rafael Romo Muñoz, denunció que en lo que va del año un centenar de centroamericanos indocumentados -entre ellos, 20 salvadoreños- fueron privados de libertad en los estados Chiapas, Oaxaca y Veracruz.
En el recorrido, los salvadoreños enfrentan varios peligros, desde robos, violaciones, extorsiones y, recientemente, secuestros por parte de pandilleros de la Mara Salvatrucha y de los Zetas, el brazo armado del cártel del Golfo, informó la iglesia Católica mexicana.
El arzobispo Romo Muñoz, que también es responsable de la Dimensión Pastoral de la Movilidad Humana de México, declaró a la prensa local que "algunos migrantes han comenzado a vivir el pavor, el pánico, de saberse presa fácil de los extorsionadores y la desprotección de cualquier autoridad que pueda impedir estos abusos".
Por su parte, el político de centroizquierda Héctor Dada resume que frente a esta situación "lo que se necesita es un entendimiento dado que El Salvador vive de las remesas, o sea, que vive de que la gente migre hacia los Estados Unidos".
El Banco Central de Reserva reportó que en 2007 El Salvador recibió un total de US$3.695,3 millones en concepto de remesas familiares.