El presidente de Paraguay, Nicanor Duarte, declaró una emergencia nacional para intentar frenar la propagación de la fiebre amarilla en ese país.
La medida se mantendrá por 90 días.
La declaratoria se produjo luego de conocerse varios casos que se cree corresponden a esa enfermedad, incluyendo al menos una víctima fatal.
Es la primera declaratoria de emergencia de este tipo en Paraguay en los últimos 34 años.
La medida facilita la petición urgente de vacunas a otros países.
Duarte dijo que ya había recibido respuestas positivas en ese sentido de Cuba, Perú y Brasil.
"Estoy pidiendo la vacuna de la fiebre amarilla; en toda la región está faltando porque es una enfermedad que se creía que ya no necesitaba de una vacunación sistemática", dijo Duarte.
Solidaridad
"El presidente brasileño Luiz Inácio Lula Da Silva ayer nos hizo llegar 50.000 dosis de la vacuna antiamarílica, y hoy están saliendo 50.000 más; y la Organización Panamericana de la Salud nos va a hacer llegar de aquí a la próxima semana aproximadamente 400.000 vacunas", señaló el mandatario paraguayo en un acto público en Aldana Cañada, Itauguá.
El gobierno del presidente peruano Alán García le prometió a Paraguay el envío, la próxima semana, de 200.000 dosis, según anunció Duarte.
"Esta mañana hablé con Carlos Lage, el vice presidente de la hermana República Socialista de Cuba, y los amigos cubanos llegarán con su avión para el Operativo Milagro en estos días, y nos van a traer también la vacuna para la fiebre amarilla", agregó el mandatario paraguayo.
Las reservas propias de vacunas se encuentran casi agotadas en Paraguay luego que un número sustancial de personas en la capital, Asunción, exigiera ser inmunizado.