Clara Rojas y Consuelo González, las dos mujeres entregadas por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), arribaron al aeropuerto de Maiquetía, vecino a la capital de Venezuela, tras seis años de cautiverio.
Ambas mujeres se reunieron allí con sus familiares, cuatro horas después de que dos helicópteros venezolanos con insignias de la Cruz Roja las recogieron en una zona selvática del Departamento del Guaviare, en el sureste de Colombia.
En las primeras declaraciones tras su liberación, Consuelo González agradeció la mediación del presidente venezolano, Hugo Chávez.
"Mil gracias por su compromiso con el ser humano, que lo más importante. Su actitud nos ha demostrado hasta el límite que para usted lo más importante es el ser humano, su vida, preservarla, conservarla".
Crónica de una liberación
"Señor presidente, no puede bajar la guardia. Los que quedaron me pidieron decirle ese mensaje", le dijo González a Chávez en una comunicación telefónica grabada por el canal Telesur.
También Clara Rojas expresó al presidente venezolano su emoción: "Estamos volviendo a renacer. Viera nuestra emoción cuando vimos los helicópteros".
Primeras reacciones
Francisco Santos, vicepresidente de Colombia, señaló que "todos debemos alegrarnos por la liberación, pero no olvidemos a todos esos otros colombiamos que por culpa de las FARC aún siguen secuestrados".
Por su parte el Gobierno de Estados Unidos también agradeció la facilitación de Chávez para que se produzca la liberación de González y Rojas.
"Damos la bienvenida a los buenos oficios de cualquier individuo que pueda ayudar a asegurar (la liberación de rehenes) en cooperación con el Gobierno colombiano", dijo a la prensa Tom Casey, uno de los portavoces del Departamento de Estado.
En tanto en París, el Comité de Apoyo a Ingrid Betancourt, celebró la "eficacia incontestable" surgida de la colaboración entre los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y Colombia, Álvaro Uribe.
Consuelo González abraza a la madre de Clara Rojas al descender del avión.
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Hervé Marro, portavoz del grupo, señaló que ahora esperaban que ambos mandatarios "vuelvan a producir el mismo esfuerzo para Ingrid y el resto de los rehenes".
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, dijo que su país se alegra profundamente de la liberación y prometió redoblar esfuerzos para lograr que las FARC entreguen a la colombo-francesa Ingrid Betancourt.
El rescate demuestra que "las cosas se mueven, que la movilización ha producido sus primeros resultados", declaró Sarkozy.
Se estima que aún hay unas 750 personas secuestradas en poder de las FARC.