El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, reiteró que sólo la iglesia Católica mediará con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en la "zona de encuentro" que busca lograr el intercambio humanitario de rehenes por prisioneros de la guerrilla.
"Hoy nos reunimos con monseñor Luis Augusto Castro -presidente de la Conferencia Episcopal colombiana- y con el padre Darío Echeverri -secretario- para hablar del tema de la liberación de los secuestrados y consideramos prudente manejarlo exclusivamente a través de la iglesia Católica", afirmó Uribe antes de partir hacia Buenos Aires para asistir a la toma de posesión de la nueva Jefa de Estado de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner.
Uribe también le hizo un llamado a la Cruz Roja Internacional para que se haga presente "cuanto antes" en los sitios donde están los rehenes, "para que pueda evitar que continúe el deterioro físico y psíquico de los secuestrados".
El ministro de Defensa de Colombia, Juan Manuel Santos, ya le había confirmado a la BBC que su gobierno estaba preparándose para un acuerdo humanitario con el grupo subversivo.
Liberación para ambas partes
El mandatario colombiano reiteró que la zona de diálogo con las FARC "debe ser en una zona rural, un sitio no poblado, de 150 kilómetros cuadrados, donde no haya presencia militar ni policial que remover o desplazar".
Así lo había anunciado el viernes.
Uribe: "Unos puntos importantes a tener en cuenta"
Sobre la base de las recomendaciones del Alto Comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, y del ministro de defensa, la zona debe funcionar durante 30 días, dijo Uribe.
El canciller de Argentina, Jorge Taiana, y Yolanda Pulecio en su encuentro de este domingo.
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El presidente de Colombia volvió a hacer un llamado para que los guerrilleros que vigilan a los rehenes se desmovilicen y, al mismo tiempo, liberen a los secuestrados que están bajo su control.
Uribe insistió en la creación de un fondo millonario para pagar recompensas a aquellos rebeldes que "traigan consigo a los secuestrados".
"Ofrecemos todos los beneficios jurídicos, todo el apoyo y las recompensas que se irán graduando caso por caso, que se irán pagando con ese fondo de US$100 millones de dólares", dijo Uribe.
Argentina dispuesta
A finales de noviembre, el gobierno colombiano anunció el descubrimiento de pruebas de vida de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, de tres ciudadanos de Estados Unidos y de varios militares secuestrados por las FARC.
Como parte de la movilización internacional que se ha gestado para lograr la liberación de Betancourt, Yolanda Pulecio, madre de la ex aspirante a la presidencia colombiana, se reunió en Argentina con el canciller de ese país, Jorge Taiana, y el primer ministro francés, Francois Fillón
"Pido el apoyo a todos los jefes de Estado presentes en este momento en Argentina para que sin más dilaciones ni condiciones busquen la manera de que salgan libres lo más rápido posible Ingrid y todas las mujeres y enfermos que están en la selva ", dijo Pulecio.
Por su parte, el ministro de relaciones exteriores argentino dijo que su país tiene "la mejor disposición para colaborar" con Colombia en la búsqueda de una solución al drama de los secuestrados.
La madre de la política colombiana, también de nacionalidad francesa, dijo que temía por una intervención del ejército colombiano en la zona donde está su hija, quien permanece cautiva desde 2002.
"Yo le pido a Dios todos los días que el Gobierno de Colombia no sepa dónde está mi hija", dijo Pulecio. "Tengo mucho miedo de la prueba de vida de mi hija, por miedo a que persiguieran a las personas y supieran dónde se encuentra mi hija y el presidente (Uribe) mande operativos militares y que la maten y justifiquen la guerra diciendo que
la guerrilla la mató".