Los opositores a la Constitución volvieron a protestar hoy en Santa Cruz y Cochabamba.
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Los "prefectos" o gobernadores regionales de la oposición en Bolivia aceptaron el desafío planteado por el presidente Evo Morales de someter sus cargos a un referéndum revocatorio, aunque plantearon algunas condiciones.
Por ejemplo, exigen que todas las autoridades elegidas por voto se sometan a la voluntad popular y no sólo el Presidente y los nueve prefectos, tal como propuso el mandatario.
Además, está en observación la fórmula propuesta por el gobierno para la revocatoria del mandato.
El prefecto de Tarija, Mario Cossío, dijo que le parece "extraordinario que el Presidente hubiera aceptado nuestra propuesta".
Recordó que hace tres semanas, fue él, en representación de otros cinco prefectos opositores, quien pidió al presidente someterse a un referéndum. "No es una iniciativa de Morales", dijo.
El prefecto de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, dijo que le "alegra que el Presidente haga esta propuesta", porque él también lanzó la idea hace tiempo y recordó que por ello recibió una lluvia de críticas.
Denuncias
El prefecto de Pando, Leopoldo Fernández, también recibió de buen ánimo la propuesta, aunque dijo que lo ideal sería que el gobierno, para dar viabilidad al planteamiento retroceda en algunas decisiones, como el recorte de los presupuestos regionales.
Otro de los prefectos opositores es el de Santa Cruz, Rubén Costas, quien hace un par de semanas también desafió a Morales a un referéndum. "Señor Presidente, vamos a un referéndum revocatorio, no esperemos la Constituyente", le dijo Costas a Morales en aquella ocasión.
En Bolivia, seis de las nueve prefecturas están controladas por la oposición, mientras que tres de ellas son manejadas por el partido de Evo Morales. Aunque, últimamente el gobierno también perdió el control de la gobernación de Chuquisaca, tras el pedido de capitalidad plena.
De los seis prefectos opositores, cuatro visitaron la Organización de Estados Americanos y las Naciones Unidas entre el martes y miércoles para denunciar que el partido de Evo Morales aprobó la nueva Constitución en un cuartel militar, rodeado de sectores sociales y sin la presencia de la oposición.
Esa aprobación generó la furia de los habitantes de Sucre que se enfrentaron a la policía entre el 23 y el 25 de noviembre.
Morales reacciona
La denuncia internacional molestó tanto a Morales que decidió enviar un proyecto de ley al Congreso para que en el menor tiempo posible apruebe el referéndum revocatorio.
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Morales lanzó la propuesta tras las denuncias internacionales
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Tras conocer esa decisión, el prefecto Cossío sugirió que además se sometan al voto el vicepresidente, los parlamentarios y los alcaldes, todos ellos elegidos por voto directo.
El vocero de la Presidencia, Alex Contreras, explicó a medios locales que la fórmula para revocar un mandato en el nuevo referéndum consistirá en lograr al menos un voto más que los obtenidos para asumir el cargo.
Así, por ejemplo, si la oposición quiere sacar a Evo Morales del poder tendrá que juntar más del 53,7% de los votos, porque ese es el porcentaje que sacó el presidente en las elecciones de hace dos años.
Sin embargo, el Congreso aún espera el proyecto de ley que enviará Morales, dijo el senador opositor Oscar Ortiz, quien recibió con cautela la propuesta.
En medio de este contexto, el oficialismo decidió convocar nuevamente a la Asamblea Constituyente para el miércoles 12 en la localidad de Lauca Ñ, en la región cocalera del Chapare, en el centro de Bolivia.
Seguridad
Según dirigentes del oficialismo el traslado del cónclave de Sucre al Chapare se debe a asuntos de seguridad.
La cita es para aprobar la nueva Constitución en detalle y el plazo vence el viernes 14.
La oposición anticipó que no asistirá a la sesión, tal como sucedió a finales de noviembre en Sucre.
Y como preámbulo de lo que sucederá la próxima semana, este jueves las ciudades de Cochabamba y Santa Cruz fueron escenario de marchas de apoyo a la Constituyente que impulsa Morales.
También marcharon los opositores a Morales, en Santa Cruz, donde se instalaron los piquetes de huelga de hambre más numerosos en contra del Gobierno.
En Beni, Pando y Tarija también se instalaron huelgas de hambre.
Y, en medio del creciente clima de tensión, este jueves fue atacado un avión militar de Venezuela en una pista del oriente boliviano, en rechazo a la supuesta injerencia que ejerce ese país.
El avión tuvo que salir de emergencia en medio de pedradas de la población de Riberalta, en Beni, y no pudo aterrizar en aeropuertos aledaños, hasta que finalmente lo hizo en una pista de Brasil.