Miles de personas celebraron en Caracas la derrota del proyecto de reforma constitucional.
|
La oposición venezolana está de fiesta tras la derrota del proyecto de reforma constitucional impulsado por el presidente Hugo Chávez.
Pero, como le dijo a BBC Mundo el intelectual y politólogo Diego Bautista Urbaneja, no se puede calificar al triunfo del No en el referéndum como una victoria exclusiva de la oposición.
"Mucha gente que puede simpatizar con Chávez también votó por el no", señaló Urbaneja.
Lea la entrevista completa con Diego Bautista Urbaneja, coordinador y presentador del Plan Consenso País.
¿Qué significa este triunfo opositor en la dinámica política venezolana?
La posibilidad de haber derrotado un proceso político extremadamente peligroso -que podríamos calificar de totalitario- por vías democráticas y pacíficas.
Yo creo que eso es un inmenso logro. Y haber evitado también, por vías democráticas y pacíficas, lo que hubiera sido un golpe a la constitución del 99, que nos hubiera colocado en una situación política y jurídica extremadamente complicada y delicada.
Es un logro haber salvado al país del trauma que hubiera significado un golpe a la constitución y la instauración de un proyecto totalitario.
Chávez acepta su derrota
¿El hecho de que el No se haya impuesto no evidencia entonces que el gobierno del presidente Chávez no es tan autoritario como la oposición lo acusa de ser?
Cerca del 49% de los venezolanos votó a favor de las reformas.
|
Bueno, es algo que Chávez tuvo que calcular o balancear muy bien.
Él nos estaba hablando de un dilema -en sus palabras que estaba oyendo esta noche- que él vivió un dilema. Yo creo que el dilema que él vivió era si reconocía o no reconocía.
Y creo que el cálculo de costo político que hizo lo llevó a pensar -sensatamente, afortunadamente para el país- que era demasiado costoso para él aventurarse a lo que hubiera sido un golpe de estado abierto y una situación de ilegitimidad, que hubiera llevado el país a situaciones de ingobernabilidad y a la crisis política de su gobierno.
Creo que, dados los resultados, Chávez no hubiera tenido más remedio que reconocerlo.
La oposición está en capacidad de crecer, pero ¿necesariamente sobre los hombros del movimiento estudiantil?
El movimiento estudiantil, cuyos líderes han resultado ser realmente extraordinarios, tiene un papel muy importante que jugar en la Venezuela del futuro.
 |
El movimiento estudiantil, cuyos líderes han resultado ser realmente extraordinarios, tiene un papel muy importante que jugar en la Venezuela del futuro
|
Es un foco de expectativas y de esperanzas muy importantes que hay que preservar, hay que cultivar y hay que promover.
Lo importante es que ahí hay una dirigencia de relevo de mucha calidad.
Y, desde luego, que va a jugar un papel importante como movimiento estudiantil, como entidad, en la dinámica política inmediata le corresponde jugar un papel muy importante, cuál todavía hay que definirlo.
Yo no diría ahora "la oposición", sino este movimiento de rechazo a esta reforma.
Yo no lo calificaría de "la oposición" porque creo que mucha gente que puede simpatizar con Chávez también votó por el No.
¿Considera que, en este momento, la oposición está en mejor capacidad para hacer eso?
Creo que la oposición está en excelente posición para emprender esta tarea, después de este resultado.
Pero no es fácil emprenderla, no es fácil conciliar todos los fragmentos de la oposición y no es fácil ampliar la oposición para que en ella entren y para que se redefinan.
De manera que ahí está una tarea pendiente para quienes hacemos vida política en ese sector del país, cómo organizar y canalizar las energías políticas de esa mayoría, que tiene que ser muy amplia y tiene que deslastrase de la idea de oposición y pensarse a si misma como un gran movimiento nacional, más que opositor.