El llamado de la oposición a la resistencia civil amenaza con incendiar el país.
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El presidente de Bolivia, Evo Morales, hizo este jueves un llamado al diálogo con partidos y líderes regionales de la oposición para tratar de superar las divisiones en torno de la nueva Constitución que impulsa su gobierno.
Ante creciente tensión política en el país, que ya ha causado preocupación en la comunidad internacional, Morales pidió a los líderes de la Asamblea Constituyente que convoquen a todas las agrupaciones políticas para terminar de aprobar la Carta Magna.
"Esperamos que estas personas (los opositores) hagan una profunda reflexión y juntos podamos apostar por Bolivia", dijo el mandatario.
Además criticó a sus detractores, que lo acusan de tener "conductas dictatoriales", porque "hablan de unidad y gritan independencia, hablan de democracia y llaman a la desobediencia".
El presidente boliviano hizo estas declaraciones luego de reunirse con representantes de la Unión Europea (UE), que le pidieron respetar la legalidad y las leyes democráticas del país.
Resistencia cívica
Representantes de la oposición respondieron al llamado de Morales condicionando o rechazando el diálogo.
Antes de que hablara el presidente, habían convocado a una resistencia cívica inmediata y a una huelga de hambre indefinida a partir del lunes.
Además adelantaron que recurrirán a la Justicia y a organismos internacionales para denunciar las supuestas actitudes "antidemocráticas" del mandatario, una acusación que el gobierno ha negado insistentemente.
Jorge Quiroga, líder de Poder Democrático y Social -la mayor fuerza opositora-, dijo que pedirán el envío de misiones de observación a Bolivia "para que el mundo vea lo que está sucediendo en el país".
Todas las medidas, acordadas por las autoridades y las organizaciones cívicas de seis prefecturas contrarias al gobierno, fueron anunciadas por el presidente del Comité Cívico de Santa Cruz, Branko Marinkovic.
Marincovic no explicó en que consistía la resistencia civil, pero dijo que ésta y las otras acciones son para que Morales "recapacite y vuelva sobre sus pasos, señor Morales. Lucharemos hasta el final. No nos van a derrotar por cansancio".
Reclamos
Además de su viejo reclamo por las autonomías regionales, la oposición rechaza la nueva Constitución aprobada el sábado en primera instancia por la Asamblea Constituyente porque la sesión no contó con la presencia de sus representantes, lo que desencadenó graves disturbios en Sucre.
También cuestiona dos controvertidas leyes sancionadas el martes por la noche en momentos en que seguidores de Morales impedían la entrada al Congreso de legisladores contrarios al gobierno.
Una de las normas crea una renta para ancianos cuya financiación restará fondos a los presupuestos de las prefecturas y la otra permite que la Asamblea Constituyente sesione en cualquier lugar del país, no sólo en Sucre.
El anuncio de nuevas produjo luego de que este miércoles se cumpliera un paro cívico contra el gobierno en Santa Cruz, Tarija, Cochabamba, Chuquisaca, Beni y Pando, regiones controladas por la oposición.
Esta paralización, que tuvo mayor acatamiento en Santa Cruz -el departamento más rico de Bolivia-, se vivió con relativa tranquilidad y fue calificada de "exitosa" por los opositores y de "fracaso" por la administración de Morales.
Plazos y posibilidades
Evo Morales espera que la nueva Constitución esté lista para el 14 de diciembre, cuando vence el mandato de la Asamblea Constituyente. El lunes había dicho que seguiría adelante con su proyecto "con o sin la oposición".
Sin embargo, por el momento sólo se ha votado el índice de la Carta Magna. Resta aprobar cada uno de sus artículos, lo que requiere un respaldo de dos tercios de los constituyentes. Según los analistas, esto ha obligado al presidente a tender un puente hacia la oposición.
La Carta Magna promovida por el oficialista Movimiento al Socialismo (MAS) otorga a la mayoría indígena más poder político y contempla asuntos como la reforma de la tierra y la nacionalización de los recursos naturales.
Asimismo consagra la unidad nacional contra los proyectos autonómicos de departamentos como Santa Cruz y permite la reelección indefinida del presidente.
Morales ha insistido en que la Constitución intenta "refundar el país", mientras que la oposición lo ha acusado de querer concentrar más poder.