Tanto el gobierno de España como el de Venezuela no quieren que las relaciones bilaterales se deterioren.
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El altercado verbal entre el jefe de gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, el rey Juan Carlos de España y el presidente de Venezuela, Hugo Chávez en la Cumbre Iberoamericana le dio la vuelta al mundo, en especial a través de los medios hispanoamericanos.
Hasta ese momento, la cumbre había recibido escasa cobertura en los órganos de información.
¿Qué piensan directivos de periódicos a ambos lados del Atlántico acerca del incidente?
BBC Mundo conversó con el subdirector del diario español El País y el director del periódico venezolano Últimas Noticias para conocer dos interpretaciones de un mismo hecho.
Vea el incidente
Vicente Jiménez, subdirector de El País, España
"El presidente Chávez desde el inicio quiso romper el sentido de una cumbre que tenía un alto contenido social".
Jiménez considera que "en la cumbre de Santiago de Chile se estaban debatiendo medidas de cohesión social que incomodan al presidente Chávez".
Según el subdirector de El País, "lo que se está produciendo aquí no es sólo un incidente con el rey o el gobierno español. Es algo más profundo".
"Se están discutiendo dos modelos de desarrollo en Latinoamérica. Uno representado por Chávez, Evo Morales o Daniel Ortega, que es un modelo populista con regímenes con escaso músculo democrático y otro representado por Brasil, Chile o Perú, que es un modelo más equilibrado, alejado de estas declaraciones altisonantes y que busca una la cohesión social", consideró Jiménez.
Sobre los cuestionamientos de Chávez hacia algunas compañías españolas, Jiménez dijo: "En el caso de las empresas de servicios que son las que suelen ser criticadas por los dirigentes latinoamericanos (...), me parece que son lecturas interesadas buscando enemigos externos para intentar justificar determinadas políticas internas".
Eleazar Díaz Rangel, director de Últimas Noticias, Venezuela
Rangel considera que el incidente entre el monarca español y Chávez fue meramente circunstancial y sorpresivo, sin ningún trasfondo.
De acuerdo con el periodista, esta edición de la Cumbre Iberoamericana fue diferente a las anteriores porque se mostraron discrepancias que en otras circunstancias no habrían aflorado. El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, habló de "la contradicción Norte-Sur".
Rangel considera que tanto el rey de España y Rodríguez Zapatero estaban obligados a salir en defensa de Aznar, en su calidad de ex jefe del gobierno español, pero igual derecho tenía el presidente Chávez de expresar lo que considera como las actitudes fascistas de Aznar y condenar la posición crítica del ex mandatario frente al gobierno de Venezuela.
"Creo que Chávez tenía tanto derecho de hacer o reiterar ese planteamiento como el rey y el jefe del gobierno español de asumir la defensa de Aznar".
Sobre la reacción del monarca español, Rangel dijo que, tomando en cuenta su investidura y la majestad de su poder, el rey Juan Carlos "perdió los estribos".
"Lo que está ocurriendo en América Latina no tiene antecedentes y a pesar de las divergencias que hay entre Lula y Chávez, Kirchner y Correa, Ortega y Morales, hay demasiadas coincidencias en esos procesos y eso es lo novedoso", señaló el periodista.
"¿Qué caracteriza estos movimientos? La presencia activa de los que se han llamado los excluidos, las clases más desfavorecidas, que estuvieron al margen de la actividad política y que por primera vez participan de manera activa", dijo Rangel.