El dinero enviado por emigrantes a sus familiares en los países en desarrollo ascendió en 2006 a más de US$300 mil millones, de los cuales US$68.062 mil millones llegaron a América Latina y el Caribe.
Los principales destinos de los fondos en la región fueron México, Brasil, Colombia, Guatemala, El Salvador y Ecuador.
Los datos fueron divulgados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA), una agencia de la ONU, que acaban de publicar el primer mapa de remesas a los países en desarrollo.