Días previos, simpatizantes del presidente Correa buscaban simbolizar el fin de los partidos tradicionales.
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Observadores internacionales descartan fraude pero reconocen posibles problemas a la espera de resultados oficiales.
Solamente por el tamaño de la boleta de votación se puede inferir que elección de este domingo en Ecuador para la Asamblea Constituyente es política y matemáticamente compleja.
La gigantesca boleta de un metro de largo contiene las fotos de todos los candidatos que aspiran a uno de los 130 puestos de la Constituyente. 27 de ellos serán elegidos a nivel nacional, mientras que el resto representarán las provincias ecuatorianas.
Otra curiosidad es que entre las fotos destacan las de tres de los principales candidatos de las presidenciales del año pasado: el magnate del banano, Alvaro Noboa, quien perdió en segunda vuelta con Correa; el socialista León Roldós y Gilmar Gutiérrez, hermano del expresidente Lucio Gutiérrez.
Y aunque el presidente Rafael Correa no se postula, su omnipresencia a lo largo de la campaña ha demostrado que es él el principal factor de la contienda. Algunos incluso han denunciado un supuesto "ventajismo oficial".
De hecho la propuesta de la Asamblea es del presidente y las fuerzas opositoras muy dispares entre si lucen unidas en el rechazo a su figura y sus ideas, de "izquierda", según unos, "populistas", según otros.
Además el procedimiento de asignación es tan complejo y engorroso como seguramente los será el trámite del sufragio en las casetas de votación para los más de 9 millones de ciudadanos habilitados para ejercer el derecho.
Sin resultados parciales
Todo promete ser más complejo aún a la hora de conocer los resultados, pues el Tribunal Supremo Electoral descartó presentar resultados oficiales parciales sino hasta terminar el escrutinio.
Incluso hubo una prohibición de presentar tendencias o "exit polls", encuestas a boca de urna, pero fue anulada por presión de los medios y por la imposición final de cierta lógica política.
En una nación altamente polarizada, donde muchos factores políticos de la oposición desconfían de la neutralidad de las autoridades electorales, la espera de resultados podría caldear los ánimos y generar una cascada de auto proclamados "vencedores".
Sin embargo, los resultados parciales, dada la cantidad de candidatos y la previsible fragmentación del voto, no necesariamente facilitarán las cosas.
No es una elección presidencial en la que entre dos opciones se pueden establecer claras tendencias. Muchas curules se definirá por diferencias de pocos votos.
"Conteos rápidos, escrutinios lentos"
El jefe de la misión de observadores de la Orgnización de Estados Americanos, OEA, el chileno Enrique Correa expresó a BBC Mundo su confianza en el manejo de la elección, aunque reconoció que es "un proceso complejo"
"Hay un gran número de candidatos Con un método complejo de asignación de escaños. Cada una de estas complejidades torna más grande el desafío de las autoridades electorales, pero cierto que se han esforzado en prepararse muy profesionalmente para el desafío".
Correa asegura que "vamos a tener que convivir con conteos rápidos y escrutinios lentos" lo cual podría generar problemas políticos si los partidos empiezan a especular con los resultados de los exit polls.
"Va a ser muy importante que el Tribunal Supremo Electoral le hable al país, entregue información. El silencio del TSE puede prestarse a interpretaciones indebidas, aunque le vuelvo a decir yo no veo ningún indicio de algo fraudulento."
Segundo lugar
En entrevista con BBC Mundo, el expresidente Lucio Gutiérrez, líder de la Sociedad Patriótica -que se perfila como posible segunda fuerza en la Asamblea, detrás de Alianza País del presidente Correa- no descarto complicaciones a la hora del voto.
"Hemos hecho un llamado a los medios de comunicación, a los organismos internacionales para que en la medida de lo posible ayudemos a que el proceso sea lo más transparente posible, para que se respete la voluntad del pueblo ecuatoriano".
Gutiérrez afirmó que de existir prueba denunciarán el posible fraude, pero que de considerarlos transparentes serán los primeros en aplaudir los resultados "sean cuales sean".
Aunque en Ecuador rige una prohibición legal de presentar encuestas en los días previos a una elección, las tendencias conocidas previamente daban ventaja a Alianza País, que unida a otros movimientos de izquierda, tendría un cómodo control de la Asamblea.
Pero para saber a ciencia cierta quien será quién en la Constituyente habrá que esperar que el TSE de sus resultados oficiales, y eso pudiera tomar hasta una semana y más.