El canciller de El Salvador, Francisco Laínez, asegura que su país va a proteger a los emigrantes salvadoreños "donde quiera que se encuentren".
Hay cerca de 9 millones de salvadoreños, pero una cuarta parte de esa cifra -poco más de dos millones- viven fuera de su país, principalmente en Estados Unidos.
Allí, unas 230 mil personas oriundas de El Salvador gozan de un régimen especial (TPS, por sus siglas en inglés) que les permite permanecer en el país mientras resuelven su situación migratoria.
"Gracias a los esfuerzos del gobierno salvadoreño, 234 mil salvadoreños aquí en los Estados Unidos gozan del TPS, que es el beneficio que les permite trabajar en este país y residir aquí sin riesgo de ser deportados", dijo Laínez.
Le preguntamos al canciller si no resulta paradójico que un gobierno negocie con otro para que sus ciudadanos se queden fuera del país, en vez de facilitar su regreso.
"Paradójico no, todo lo contrario, estamos velando para que ellos puedan residir de manera documentada aquí en este país y que tengan la posibilidad de regresar si quieren, pero que sepan que su país los va a proteger donde quiera que ellos se encuentren", respondió el funcionario.
Renta media y cooperación
El ministro de Relaciones Exteriores salvadoreño, se refirió también a la celebración de la II Conferencia Internacional de Cooperación para el desarrollo de países con renta media, que se celebrará en El Salvador entre el 3 y el 4 de octubre.
A pesar de ser calificado como un país de renta media (con ingresos anuales per cápita entre US$ 3.036 y US$ 9.385) 35% de las personas en El Salvador viven por debajo de la línea de pobreza, con un desempleo cercano al 6% y un subempleo que afecta a cerca de 60% de la población.
Al respecto, Laínez expresó su preocupación de que el concepto de renta media es un promedio que no refleja las necesidades de los países y "puede generar distorsiones tales que no permiten llevar cooperación al desarrollo de estos países".
Pone como ejemplo que los países considerados de renta media "tienen que conseguir préstamos internacionales a tasas más altas que los países de renta baja, lo cual pone en desventaja a estos países que quieren seguir desarrollándose, reducir los niveles de pobreza y mejorar los niveles de educación de su gente".
El propósito del encuentro en El Salvador es encontrar nuevas modalidades de cooperación y crear conciencia entre las potencias económicas del mundo sobre la necesidad de destinar más cooperación técnica y financiera a los países de renta media.