La ayuda no está llegando a las zonas más alejadas, según agencias internacionales.
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Dos semanas después del sismo de 7,9 en la escala de Richter que dejó más de 500 muertos, la situación para muchos de los damnificados sigue siendo difícil.
El gobierno peruano dijo que se acabaron las tiendas de campaña, mientras que algunas agencias de ayuda informaron que muchas personas siguen durmiendo a la intemperie.
Juan Encinas, coordinador de la organización francesa Médicos sin Fronteras en Perú advirtió que la situación es especialmente preocupante en Guadalupe, una ciudad de más de diez mil habitantes situada a unos 290 kilómetros al sur de Lima.
Encinas dijo que muchas personas están viviendo en las calles de la población de Guadalupe y siguen a la espera de la llegada de cualquier ayuda.
"No hay lugares donde la gente se pueda lavar, no hay letrinas, no hay albergues como los instalados en Pisco", dijo Encinas en declaraciones a la agencia EFE.
Hospitales
El gobierno ha prometido nuevas viviendas en seis meses.
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Los hospitales locales todavía siguen colmados y la calidad de la atención médica es mala, agregó.
La Cruz Roja Internacional calificó el suministro de ayuda a zonas alejadas como insuficiente.
Por otro lado el Indeci (Instituto Nacional de Defensa Civil de Perú) dijo que se han agotado sus existencias de tiendas de campaña.
La entidad señaló que se requieren 40.000 carpas adicionales para albergar a las aproximadamente 200.000 personas damnificadas por el sismo.
Indeci
El Indeci pidió a las agencias de ayuda internacional y a los países donantes que incrementen su ayuda debido a que Perú enfrenta un invierno particularmente frío.
Las agencias de ayuda sostienen que muchas personas que padecen de trauma psicológico no están recibiendo tratamiento mientras muchos niños no han podido volver a sus escuelas.
Entretanto el gobierno lanzó un ambicioso programa de reconstrucción que promueve el liderazgo del sector empresarial.
Las autoridades peruanas han señalado que las primeras víctimas podrían estar recibiendo nuevas casas dentro de seis meses e hicieron hincapié en que harán todo lo posible por eliminar obstáculos burocráticos que impidan el flujo de la ayuda.