Nariño y Putumayo son dos zona en las que hay cultivos de coca y laboratorios para procesar cocaína.
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El gobierno colombiano insistió este lunes en que la guerrilla izquierdista de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) está provocando el desplazamiento de campesinos hacia Ecuador, como una forma de oponerse a la erradicación de cultivos de coca en el sur del país.
Entre tanto, organismos defensores de derechos humanos informaron a BBC Mundo de que unos 1.700 colombianos se desplazaron en los últimos días desde la costa pacífica del departamento de Nariño hacia la población de San Lorenzo, en Ecuador.
Según el canciller Fernando Araújo, "el desplazamiento ha sucedido impulsado por organizaciones fachada de las FARC que se oponen a la erradicación manual de cultivos que se está llevando en esa zona del departamento de Nariño".
Garantías de seguridad
Según el Canciller, el ejército está ofreciendo garantías de seguridad y respaldo a los campesinos.
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Araújo dijo que el retorno a territorio colombiano ya ha comenzado. "Ayer (domingo) regresaron 260 personas, hoy se espera que regresen otras 300. El Gobierno de Ecuador esta dándoles ayuda humanitaria y nosotros estamos coordinando la ayuda humanitaria adicional", señaló el ministro.
Según el Canciller, el ejército colombiano está ofreciendo garantías de seguridad y respaldo a los campesinos para que puedan regresar a sus tierras.
En diálogo con BBC Mundo, Jorge Rojas, director de la Consultoría para Derechos Humanos y Desplazamiento (Codhes), dijo que aunque no se descarta que haya presiones de las FARC a los campesinos, "ésa es una forma muy simplista de ver el problema".
Según Rojas, lo que hay en el fondo es la discusión de la política de erradicación de cultivos ilícitos y el hecho de que muchos actores armados se encuentran en la zona.
Debido a las protestas del gobierno ecuatoriano, las autoridades colombianas decidieron suspender las fumigaciones con glifosato en una franja fronteriza de 10 kilómetros de ancha y se optó por la erradicación manual de plantíos de coca.
"Están arrasando con todo"
Ecuador se queja del impacto ambiental y social del conflicto colombiano.
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Sin embargo, Rojas dice que "están erradicando cultivos manualmente, pero están arrasando con todo".
El vocero de Codhes añade que debido a esa situación, "se están generando riesgos de hambruna e incertidumbre. Además, la Fuerza Pública hace de la erradicación manual un operativo militar, los paramilitares están en la zona y la guerrilla también", explicó.
Rojas afirmó que "está en riesgo la población de 36 veredas al sur del puerto de Tumaco". El directivo de Codhes añadió que se trata de unas 10.000 personas, de las cuales 2.000 son las que están en mayor riesgo.
Por otra parte, un funcionario de la Agencia Presidencial para la Acción Social le dijo a BBC Mundo que, debido a la situación de conflicto, 297 familias de la comunidad indígena AWA "están aisladas en varias veredas del municipio de Ricaurte (Nariño)".
La fuente explicó que esas familias no pueden salir de sus casas ni recibir asistencia humanitaria, "porque la zona está llena de minas antipersonales".
"Esas familias indígenas están en difíciles condiciones humanitarias", agregó.
También en Putumayo
Desde el Putumayo, otra zona fronteriza con Ecuador y Perú, la coordinadora de Derechos Humanos de la Gobernación, Liliana Buchelli, le dijo a BBC Mundo que en los últimos meses el gobierno regional les dio ayudas a 1.300 desplazados.
Buchelli explicó que se trata de personas que se desplazaron del municipio de San Miguel por las fumigaciones aéreas con glifosato.
Durante una visita de BBC Mundo a Puerto Asís (Putumayo), una dirigente campesina llamada Janeth dijo que ella y su comunidad están trabajando para quedarse en la zona.
"Nosotros no nos queremos desplazar, ni irnos de aquí, pero queremos tener proyectos sostenibles que nos permitan dejar los cultivos de coca", le dijo la mujer a BBC Mundo.
Janeth, que tiene una familia de seis personas, relata que en su finca de 6 hectáreas tiene parte dedicada a la ganadería, otra a la huerta y "tres cuartos de hectárea" sembradas con coca.
"Uno con eso medio se mantiene", añade, pero dice que "la idea es concienciar a la gente de que sí es rentable una economía lícita y buscar apoyo para que haya una comercialización".
Nariño y Putumayo son dos zonas muy afectadas por la presencia de grupos armados ilegales, así como por los cultivos de coca y laboratorios para procesar cocaína, que luego se exporta por el mar Pacífico hacia Estados Unidos y otros destinos.