El presidente colombiano, Álvaro Uribe, llegó a Estados Unidos para lograr que el Congreso ratifique el Tratado de Libre Comercio (TLC) con su país. Pero su visita se avecina difícil.
Uribe deberá explicar al Congreso qué hay detrás de la liberación de miembros de las FARC.
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El acuerdo fue firmado por ambos gobiernos en noviembre del año pasado y, pese los esfuerzos y las constantes visitas de los funcionarios colombianos, sigue sin conseguirse la luz verde del Congreso, que ahora está en manos de los demócratas.
El hecho de que Uribe venga dos veces a Washington en menos de dos meses es una señal para los analistas de que las cosas no andan bien. Incluso, podrían haber complicaciones para que el Congreso apruebe la segunda fase del Plan Colombia.
Por eso, en las reuniones con los congresistas, el presidente colombiano tratará de explicar las nuevas medidas que se han tomado para superar las trabas que han puesto los demócratas sobre derechos laborales y medioambientales.
"Muchos dirigentes sindicales han desaparecido en Colombia y eso sí plantea un problema porque las centrales sindicales en EE.UU. son muy influyentes en los votos del Partido Demócrata", explicó el economista Isaac Cohen a BBC Mundo.
Escándalos
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Hay un orden que se ha establecido por el cual parece que (los TLC de) Perú y Panamá van a salir primero, después (los congresistas) van a ver cómo sacar Colombia, inclusive se dice que se podría relegar al próximo año
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El mandatario colombiano, sobre todo, tendrá que explicar los últimos escándalos políticos en su país que han golpeado duramente su imagen en Washington.
"El Congreso estadounidense debe presionar al presidente Uribe para que su decisión de liberar a 200 miembros de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) no suponga una liberación sin condiciones de paramilitares, guerrilleros y otros terceros que están siendo investigados por serios abusos a los derechos humanos", señaló Amnistía Internacional este miércoles, el mismo día que llegó Uribe a Washington.
El cambio de actitud hacia Colombia es tan grande que, según los rumores que corren en los pasillos del Congreso, los legisladores incluso podrían votar antes el acuerdo comercial con Perú, y dejar en el tintero el tratado colombiano.
"Hay un orden que se ha establecido por el cual parece que Perú y Panamá van a salir primero, después van a ver cómo sacar Colombia, inclusive se dice que se podría relegar al próximo año", subrayó Cohen.
La agenda del mandatario colombiano incluye reuniones con los congresistas demócratas Nita Lowey, Charles Rangel, Sandy Levin y Patrick Leahy, además de los republicanos Frank Wolf y Roy Blunt.
Premio a Clinton
Antes de regresar a su país, Uribe viajará el viernes a Nueva York para entregar al ex presidente estadounidense, Bill Clinton, el premio "Colombia es Pasión", en reconocimiento a su labor para mejorar la imagen del país en el exterior.
Según el periódico "The Wall Street Journal", Colombia habría contratado a influyentes personalidades vinculadas con Clinton para impulsar la aprobación del TLC en el Congreso.
"El gobierno colombiano se esta gastando US$70.000 mensuales para contratar a dos empresas de cabildeo estadounidenses y acaba de contratar a una tercera. Son gente con nexos muy estrechos al Partido Demócrata y en especial a los Clinton", señaló por su parte Heather Hanson, directora ejecutiva de una organización no gubernamental, Oficina de Asuntos Colombianos en EE.UU.
En esta ocasión no se espera que Clinton cancele el encuentro en el ultimo minuto, tal como lo hizo el ex vicepresidente, Al Gore, cuando tenía que aparecer junto con Uribe en un foro en Miami sobre medio ambiente.