Skip to main contentAccess keys helpA-Z index
BBCMundo.com
OTROS IDIOMAS
English
Português
mas idiomas
Miércoles, 16 de mayo de 2007 - 21:02 GMT
El Papa en Brasil: un balance

Redacción BBC Mundo

Benedicto XVI saluda a feligreses en Sao Paulo
El Papa pasó cinco días en Brasil y visitó Sao Paulo y Aparecida.

La visita del Papa a Brasil sin duda fue unos de los acontecimientos religiosos más importantes del año para los 547 millones de católicos que viven en el continente americano.

Pero sólo basta con analizar algunas cifras para ver que el viaje de Benedicto XVI al país con mayor cantidad de católicos en el mundo no desató el entusiasmo que muchos esperaban.

El domingo, en una misa celebrada en la basílica de Aparecida, cerca de Sao Paulo, asistieron 150.000 personas, cuando en verdad se esperaba cerca de un millón.

Lo mismo había sucedido el jueves pasado en un encuentro con jóvenes. Se esperaban 70.000 y asistieron 40.000.

Benedicto XVI vs. Juan Pablo II

Benedicto XVI no tiene aquel carisma de masas, de comunicador, aquella capacidad de convocatoria que tenía Juan Pablo II, que en su juventud, como es bien sabido, fue incluso un actor aficionado
Jordi Piquer, sacerdote y periodista

Estas cifras adquieren mayor relevancia si se compara la visita de Benedicto XVI con la primera que su predecesor, Juan Pablo II, realizó a Brasil en 1980.

En aquella oportunidad, millones de personas siguieron a Juan Pablo II durante los 12 días que duró su viaje y que recorrió 13 ciudades.

"Benedicto XVI no tiene aquel carisma de masas, de comunicador, aquella capacidad de convocatoria que tenía Juan Pablo II, que en su juventud, como es bien sabido, fue incluso un actor aficionado", comentó a BBC Mundo Jordi Piquer, sacerdote español y periodista de temas religiosos.

Sin embargo, aclara Piquer, esta falta de carisma no quiere decir que el viaje de Benedicto XVI haya sido un fracaso, ya que representó una continuidad de los 18 viajes que Juan Pablo II hizo a la región.

"Las enseñanzas de este viaje están en gran continuidad con el pontificado anterior: insistir en la justicia, revitalizar las comunidades católicas e insistir en los peligros que en aquellos años eran otros y ahora son en parte nuevos", agregó Piquer.

Declaraciones polémicas

El Papa también dio de qué hablar por algunas de sus declaraciones, por ejemplo cuando dijo que la evangelización en América "no supuso en ningún momento una alienación de las culturas precolombinas, ni fue una imposición de una cultura extraña".

Multitud escucha al Papa en Brasil
El aborto fue uno de los temas que el Papa trató en Brasil.

Antes, en una conferencia de prensa a bordo del avión que lo llevaba a Brasil, Benedicto XVI había dicho que los políticos que votan a favor del aborto se arriesgan a ser excomulgados, en referencia a la reciente decisión de la Asamblea Legislativa de Ciudad de México de legalizar el aborto.

Algunos expertos creen que estas declaraciones concuerdan con la formación teológica de Benedicto XVI, un Papa que es considerado más conservador que su predecesor, pero según otros analistas sería iluso esperar que el Papa tuviera un discurso diferente.

"El Papa va a defender la posición de la Iglesia de que el aborto es una gran ofensa moral, y sería muy extraño que no lo hiciera. Con respecto al comentario sobre los indígenas, éste es más difícil de analizar", señaló a la BBC Gemma Simmonds, experta en teología de la Universidad de Londres.

Sin sorpresas

Creo que Benedicto XVI, al igual que Juan Pablo II, ha tratado de decir que es importante que la religión tenga sentido, que sea coherente... Ambos han trato de predicar el evangelio de Jesús, no el de la prosperidad
Gemma Simmonds, experta en teología de la Universidad de Londres

Pero en general las declaraciones de Benedicto XVI no causaron ninguna sorpresa.

El Papa criticó duramente al capitalismo y al marxismo, tal como lo había hecho Juan Pablo II durante su pontificado, y a la Teología de la Liberación, aunque sin mencionarla directamente.

También tuvo palabras muy duras contra la eutanasia y defendió el matrimonio, la familia tradicional y el celibato sacerdotal.

En todo momento quedó claro que una de las preocupaciones de la Iglesia hoy en día en América Latina es cómo hacer frente al crecimiento de las llamadas sectas evangélicas.

"Creo que Benedicto XVI, al igual que Juan Pablo II, ha tratado de decir que es importante que la religión tenga sentido, que sea coherente... Ambos han trato de predicar el evangelio de Jesús, no el de la prosperidad", agregó Simmonds.

Éste también fue el mensaje que dio el Papa a los obispos que se reunieron en Brasil para celebrar la V Conferencia General de Episcopado Latinoamericano y del Caribe.

"Hay un rápido y preocupante crecimiento de las sectas, que no nos puede dejar indiferentes", subrayó Benedicto XVI al comienzo de la conferencia, que finalizará el 31 de mayo.

La gran pregunta es cómo hará la Iglesia para revertir esta tendencia.

NOTAS RELACIONADAS
Venezuela: "No es con nosotros"
14 05 07 |  América Latina
Papa criticó "gobiernos autoritarios"
14 05 07 |  América Latina
La fe es más que la ideología
13 05 07 |  América Latina
El Papa desafía a narcotraficantes
12 05 07 |  América Latina
El Papa: "La Iglesia está en dificultades"
12 05 07 |  América Latina
Brasil ya tiene santo
11 05 07 |  América Latina

VÍNCULOS
El contenido de las páginas externas sugeridas no es responsabilidad de la BBC.




 

BBC MUNDO - PRODUCTOS Y SERVICIOS


banner watch listen