Las declaraciones de Mancuso tiene que ser verificadas por la Fiscalía.
|
El presidente colombiano, Álvaro Uribe Vélez, defendió a su vicepresidente, Francisco Santos, y a su ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, acusados por el jefe paramilitar Salvatore Mancuso de nexos con los grupos ilegales que comandaba.
"Creo plenamente en la entidad, en la contextura moral del vicepresidente de la república y de mis compañeros de gobierno" dijo Uribe a la cadena radial colombiana Caracol.
 |
Creo plenamente en la entidad, en la contextura moral del vicepresidente de la república y de mis compañeros de gobierno
|
El martes, el desmovilizado jefe paramilitar Salvatore Mancuso, declaró ante la fiscalía que sostuvo reuniones con ambos funcionarios -antes de que ocuparan sus actuales cargos-, así como con otros prominente políticos del actual gobierno y miembros de las fuerzas de seguridad.
El mandatario colombiano dijo que ni el vicepresidente ni su primo, el encargado de la cartera de Defensa, han negado que en el pasado mantuvieron reuniones con las Autodefensa Unidas de Colombia.
"Política de Estado"
Rindiendo testimonio en el Palacio de Justicia en Medellín como parte del proceso de Justicia y Paz que facilita la desmovilización de los paramilitares, Mancuso dijo que se había reunido con el vicepresidente Francisco Santos antes de que este asumiera el cargo.
 |
Yo soy prueba fehaciente del paramilitarismo de Estado. Yo fui paramilitar entrenado por ellos
|
También implicó al actual ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, de quien dijo que le había planteado derrocar al entonces presidente Ernesto Samper.
Mancuso, quien antes de desmovilizarse era el máximo comandante de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) también aseguró que el paramilitarismo había sido una política de Estado y dijo haber sido entrenado por el ejército colombiano.
"Yo soy prueba fehaciente del paramilitarismo de Estado. Yo fui paramilitar entrenado por ellos", aseveró Mancuso.
Ministro de Defensa se defiende
Mancuso dijo haberse reunido con el vicepresidente Santos.
|
Por su parte, el encargado de la cartera de Defensa de Colombia, Juan Manuel Santos, aceptó que se había reunido en dos ocasiones con Castaño "para discutir la posibilidad de un proceso de paz que cobijara también a las FARC y al ELN".
Santos señaló en un comunicado que en estos encuentros también participaron el ex presidente Belisario Betancur; el cardenal Pedro Rubiano, arzobispo de Bogotá; y el escritor Gabriel García Márquez, entre otros.
"Las partes habían escogido al ex presidente del gobierno español, Felipe González, como garante", afirma.
En su declaración, además, Santos acusa de "malintencionado" al ex jefe paramilitar. "Si ésta es la verdad que el señor Mancuso pretende revelar, el país va a quedar muy decepcionado", dijo.
Las versiones de Mancuso deben ser verificadas por la fiscalía.
Sin embargo, el ex jefe de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) presentó fechas, lugares y los nombres de otros que asistieron a las reuniones.
Mancuso reveló detalles de sus citas con altos miembros de las fuerzas de seguridad, incluyendo el ex comandante de la policía, Rosso José Serrano, una vez descrito por políticos estadounidenses como el mejor policía del mundo. El ex comandante de la policía es en la actualidad embajador de Colombia en Austria.
No obstante, son las menciones de los funcionarios del gobierno de Álvaro Uribe las que pueden hacer el peor daño.
Hasta ahora, los paramilitares habían implicado principalmente a personas muertas o que ya estaban en prisión.
Las declaraciones de Mancuso son el más reciente capítulo en un escándalo que ya ha visto el arresto de más de diez congresistas del oficialismo por supuestos vínculos con los paramilitares.