La tragedia de un avión de la aerolínea LAPA sigue fresca en la memoria de los argentinos.
|
Si le toca la ventanilla, es normal que vea a algún otro avión surcando los cielos de la pampa. Lo que no lo es tanto, es que estos pasen demasiado cerca.
Mientras las autoridades reparan uno de los radares que controlan el tráfico aéreo en Buenos Aires, averiado desde marzo, dos aviones argentinos que sobrevolaban el viernes los suburbios de la capital entraron en rumbo de colisión.
Un jet privado y una aeronave de Austral se cruzaron a tan escasa distancia que dispararon las alarmas.
El avión de la aerolínea se encontraba descendiendo, y el Learjet despegaba del aeropuerto de San Fernando, al norte de la capital argentina.
Según informó la prensa local, llegaron a estar a escasos 15 kilómetros de distancia, puesto que el jet no respetó las indicaciones de la torre de control, según informó la Fuerza Aérea al periódico Página 12.
La avioneta "no respetó la altura que la torre le ordenó -1.500 pies-, lo que provocó que se cruzara con el vuelo 2533 de Austral, procedente de Córdoba, que viajaba hacia Aeroparque", dijeron los voceros.
Situaciones de riesgo similar se habrían dado más temprano el viernes entre dos aviones de Aerolíneas Argentinas, y el lunes entre vuelos de United Airlines y Andes Líneas Aéreas, según denuncias del sindicato de pilotos (APLA).
El primer incidente no fue confirmado por las autoridades, y el segundo fue desmentido.
"Quebrada pero segura"
El gobierno de Kirchner ordenó la desvinculación de la Fuerza Aérea de la aviación civil.
|
El gobierno de Néstor Kirchner -quien admitiera que "la estructura aérea está quebrada"- reconoció inconvenientes en el tráfico de aviones, pero descartó que se produzcan situaciones de riesgo.
Esta semana, el director para Sudamérica de la Organización Internacional de Aviación Civil, José Miguel Ceppi, declaró que "la seguridad del espacio aéreo argentino está asegurada (sic)".
En cambio, la Federación Internacional de Asociaciones de Pilotos (IFALPA) recomendó a los comandantes de aeronaves "extremar la precaución" en este país.
Recientemente, el presidente Kirchner ordenó la compra de 15 nuevos radares, mientras la Fuerza Aérea se prepara para traspasar en cuatro meses el control de los cielos al ámbito privado.