El presidente Lula y el Papa intercambiaron regalos.
|
Dejando de lado el polémico tema del aborto, que actualmente está en debate en Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva se reunió este jueves con el papa Benedicto XVI.
Lula, defensor de la separación entre Iglesia y Estado, habló con el Papa sobre las relaciones entre ambas esferas para la construcción de la paz.
El mandatario le dijo a Benedicto XVI que la religión es un instrumento para ayudar al espíritu y tratar los problemas sociales.
El contenido de la conversación entre ambos fue informado por la embajadora brasileña en el Vaticano, Vera Machado, quien participó en la reunión de 30 minutos de duración.
Las declaraciones de Lula se produjeron en momentos en que el Vaticano está intentando que Brasil firme con la Iglesia un tratado que volvería obligatoria la enseñanza religiosa en las escuelas públicas.
Además, este acuerdo daría garantías para frenar una eventual legalización del aborto.
Según Machado, en el encuentro realizado en el Palacio de Bandeirantes, sede del gobierno del estado de Sao Paulo, no se habló de este último tema ni del uso del preservativo.
En su primer discurso tras arribar a Brasil el miércoles, el Papa rechazó indirectamente el aborto al afirmar que, en la V Conferencia General del Episcopado de América Latina y el Caribe -que él inaugurará- promoverá el respeto de la vida desde el momento de la concepción hasta la muerte natural.
Familia, educación y pobreza
Por otra parte, Lula destacó la importancia de la familia "para reestructurar los valores de la sociedad brasileña e internacional".
Machado dijo que estas palabras agradaron al Papa, quien a su turno habló de la importancia de la educación, no sólo en el ámbito profesional sino también en el de la ética.
Lula luego le presentó Benedicto XVI su plan para erradicar el hambre y la pobreza en Brasil, diciendo que son 11 millones de familias las beneficiadas por el programa "Bolsa Familia" de ayuda a los sectores humildes.
Hubo cordialidad entre ambos líderes pero no se habló del aborto.
|
El Papa, quien fue recibido como jefe de Estado del Vaticano y no como prelado religioso, no conocía esa iniciativa y expresó una gran admiración por ella, según la embajadora.
En el encuentro, calificado de "cordial", Lula y Benedicto XVI hablaron también del desarrollo de los biocombustibles, un sector en expansión en Brasil sobre el que la iglesia Católica ha expresado reticencias por temer un impacto negativo en el medio ambiente y en la seguridad alimentaria.
Por otra parte, el presidente brasileño subrayó que la conferencia episcopal que comienza el domingo en Aparecida, a unos 170 kilómetros de Sao Paulo, debería ayudar impulsar la integración latinoamericana por la vía religiosa.
Regalos
En la reunión a puerta cerrada, en la que también estuvo la primera dama de Brasil, Marisa Leticia, Lula y Benedicto XVI se intercambiaron regalos.
El pontífice ofreció al presidente y a su mujer unos rosarios. Por su parte, Lula entrego al Papa un libro de arte de Cándido Portinari, el máximo exponente de la pintura modernista brasileña.
El Papá tendrá un encuentro con los jóvenes en un estadio de la ciudad.
|
Además le obsequió un ejemplar del sello que comenzó a circular esta semana en Brasil con la imagen del Benedicto XVI en primer plano y el santuario de Aparecida, uno de los mayores templos de la fe católica, en el fondo.
Desde allí el pontífice regresó al monasterio de San Benito, donde se aloja, y se reunió con representantes de otras religiones, a quienes hizo un llamado para una acción común en favor de la persona humana.
Mas tarde, Benedicto XVI tiene previsto dirigirse al estadio de Pacaembú, donde tendrá un encuentro con 40.000 jóvenes católicos provenientes de diócesis de toda América Latina.