Los contratos fueron aprobados por unanimidad.
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Casi un año después de que fuera decretada la nacionalización de los hidrocarburos en Bolivia, el Congreso Nacional dio el visto bueno a ese proceso aprobando por unanimidad 44 nuevos contratos petroleros con 12 empresas transnacionales que operan en el país.
Por primera vez, oficialistas y opositores se pusieron de acuerdo sobre la materia y aprobaron por unanimidad los documentos. Incluso, se felicitaron mutuamente y entonaron juntos el himno nacional en señal de regocijo.
Antes de que los contratos entren en vigencia deben sortear algunos requisitos administrativos como el cotejo de datos, la promulgación y la protocolización de las normas, tareas que quedan en manos del Poder Ejecutivo.
Más aportes al Estado
El 1 de mayo del año pasado, el presidente Morales decretó la nacionalización de los hidrocarburos. Ese proceso obligó a las empresas petroleras que operan en Bolivia a subir sus aportes al Estado de 50% a 82% en los campos grandes.
Desde entonces, las empresas y el gobierno entraron en un proceso de negociación. Las transnacionales buscaban reducir ese aporte y el Poder Ejecutivo quería preservarlo.
El vicepresidente Álvaro García Linera felicitó a todos los legisladores por la aprobación.
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Finalmente, el 28 de octubre del año pasado, las empresas y el gobierno firmaron los nuevos contratos. Sin embargo, estos documentos requerían la aprobación del Congreso.
Para el oficialismo fue fácil avalar las normas en la Cámara de Diputados, donde tiene mayoría, pero no ocurrió lo mismo en el Senado, instancia que es controlada por la oposición.
En ese proceso, la oposición abrió una investigación, donde se estableció que, con la vigencia de los nuevos contratos, el país recibirá menos recursos que con el decreto de nacionalización.
Sin embargo, también quedó claro que a medida que pasen los años y las empresas recuperen sus costos de inversión, los ingresos del Estado volverán a crecer.
La fórmula es variable, pero siempre supera el 50% a favor del Estado.
"Proceso histórico"
Ante la imposibilidad de encontrar consenso en cámaras separadas, el Congreso se reunió este jueves y aprobó 37 contratos de operación y siete de exploración.
El presidente nato del Congreso y vicepresidente de la República, Álvaro García Linera, al término de la sesión habló para "felicitarlos a todos, oficialismo y oposición porque con esta decisión le dan un espaldarazo, apuntalan este histórico proceso de nacionalización de hidrocarburos".
Además de modificar los ingresos bolivianos, los nuevos contratos petroleros descongelan las inversiones petroleras en el país. El gobierno espera un monto aproximado de US$3.000 millones en inversión que las compañías habían dejado de invertir por inseguridad jurídica.
Tareas pendientes
Los nuevos documentos, por otro lado, distienden la relación entre el Gobierno y las empresas Petrobras (Brasil), Repsol (España) y Total (Francia), cuyos ejecutivos consideraban injusto el pago de 82% que estaban haciendo al Estado producto de la nacionalización.
Sin embargo, para consolidar plenamente el proceso de nacionalización, el Estado tiene pendiente la recuperación de las dos refinerías, que ahora son de propiedad de Petrobras. Otra tarea pendiente es controlar la mayoría accionaria de tres empresas capitalizadas.
El presidente Morales admitió que existen diferencias con Brasil sobre cuánto se debe pagar por las refinerías.