Pablo Beltrán dice que sería "un suicidio" concentrarse en una sola zona.
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Expertos en conflictos saludaron el anuncio sobre la disposición del gobierno colombiano a pactar una cesación de hostilidades, experimental y transitoria, con la guerrilla izquierdista del Ejército de Liberación Nacional (ELN), aunque prefirieron ser cautelosos.
La BBC dialogó con León Valencia, director de la corporación Nuevo Arco Iris y ex miembro de la Corriente de Renovación Socialista (CRS), una disidencia del ELN que se desmovilizó a mediados de los 90, y con el profesor Jaime Zuluaga, del Instituto para el Desarrollo y la Paz (Indepaz).
Valencia y Zuluaga dijeron que los últimos anuncios son esperanzadores, pero también reconocieron que aún hay muchos asuntos difíciles por resolver entre el gobierno colombiano y el ELN.
Zuluaga, quien hace parte de un grupo de la sociedad civil que acompaña el proceso de acercamientos, consideró que los últimos anuncios significan "un gran avance" dentro del proceso.
Sin embargo, advirtió que no se deben generar "demasiadas expectativas".
El académico agregó que aún faltan por concretarse muchas cosas en el proceso y dijo que un tema difícil de definir será dónde se concentran los guerrilleros del ELN durante una cesación de hostilidades.
¿Cómo será la concentración?
Zuluaga expresó que a Pablo Beltrán, uno de los jefes del ELN que están en La Habana, no le falta razón cuando dice que sería "un suicidio" concentrarse en una sola zona.
"Los del ELN dicen que si eso sucede, perderían contactos con las redes con las que trabajan en las regiones", explicó.
También dijo que otro punto crucial será definir los mecanismos para verificar una cesación de hostilidades.
El gobierno pide que el ELN se concentre en un sólo sitio.
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Por su parte, León Valencia consideró que los anuncios sobre una cesación de hostilidades significan "un salto hacia la negociación, después de meses de conversaciones que no habían arrojado resultados concretos".
En su diálogo con la BBC, el director de Nuevo Arco Iris afirmó que ese cambio es muy importante, "pues es la primera vez que en un proceso de conversaciones de paz el ELN habla de aceptar un cese de hostilidades".
"Ahora viene el cómo será ese cese de hostilidades", agregó y advirtió que esa definición no será fácil.
Fórmulas intermedias
Valencia confía en que al terminar la nueva ronda de conversaciones en La Habana se puedan concretar los términos y la verificación de una cesación de hostilidades.
"Aunque el ELN dice que no está dispuesto a concentrarse en una sola zona, como lo pide el gobierno, yo creo que se puede lograr una fórmula intermedia", dijo.
Para el experto, es crucial que en una cesación de hostilidades se pueda garantizar que no habrá "agresiones" contra el ELN por parte de otros actores, como la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y paramilitares de derecha.
El analista también advirtió que otro asunto crucial por definir es la agenda política de las negociaciones que incluye no solo los temas a discutir, sino también los tiempos.
Los dos expertos coincidieron en que, a pesar de todas esas preguntas por resolver, la disposición a una cesación de hostilidades expresada por las partes es, sin duda, un comienzo alentador en la nueva ronda de La Habana, que estuvo precedida por fuertes tensiones.