Bush es el tercer presidente de EE.UU. en visitar Guatemala.
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El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, llegó la medianoche del domingo a Guatemala para una visita de poco más de 24 horas, donde tiene previsto reunirse con el presidente Óscar Berger, visitar las ruinas mayas de Iximché y una cooperativa campesina de producción de hortalizas.
Pese a que no hay expectativas de ningún acuerdo en concreto, el gobierno guatemalteco ha enfatizado que la visita de Bush demuestra la buena relación entre EE.UU. y América Central, así como el interés de la Casa Blanca por ayudar a la región.
Según dijo un funcionario de la Casa Blanca a la BBC, la visita tiene tres pilares: la cooperación para la lucha antidrogas, la violencia de las maras y la corrupción.
Por parte del gobierno de Óscar Berger, será importante hablar de inmigración y comercio. Bush es tan sólo el tercer presidente estadounidense que pisa suelo guatemalteco.
Al igual que en otras partes de su recorrido, Guatemala ha sido escenario de protestas y manifestaciones en contra del mandatario estadounidense.
Nada que "celebrar"
Los manifestantes, convocados por el denominado "Bloque antiimperialista", que llevó a cabo una marcha el sábado y volverá a salir a las calles este lunes, dijo en un comunicado que la visita de Bush no es motivo para celebrar, mucho menos porque la política migratoria de EE.UU. "penaliza y criminaliza la inmigración de los pobres del mundo".
Según el presidente de la Conferencia Episcopal de Guatemala, Álvaro Ramazzinni, la llegada del mandatario estadounidense "es una burla para los guatemaltecos, porque aparenta ser amigo de esta nación, pero reprime a los guatemaltecos en EE.UU.".
Grupos indígenas están molestos por la visita de Bush a ruinas que consideran sagradas.
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Ramazzinni explicó a una agencia de noticias que en EE.UU. radican más de un millón de guatemaltecos, 60% de ellos de manera ilegal. Ahora que han aumentado las redadas, fueron deportados más de 18.300 personas en 2006.
Incluso, el Congreso de Guatemala emitió en las últimas horas un "punto resolutivo", en el que recomienda a Berger solicitar a su homólogo estadounidense que cese de inmediato "la persecución y deportación" de los inmigrantes de este país centroamericano.
Algunas organizaciones de países vecinos también expresaron su repudio al mandatario.
Repudio
"Repudiamos de la manera más enérgica la presencia del criminal presidente de EE.UU., quien es responsable directo del terrible genocidio que en estos momentos se sigue ejecutando contra pueblos como el de Irak y Afganistán", señaló en un comunicado de prensa el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas (COPINH) en Honduras.
La delegación presidencial de EE.UU., que incluye a la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, fue recibida por el canciller Gert Rosenthal.
Este lunes en la mañana Bush, acompañado por Berger, se dirigirá al departamento de Chimaltenango, a 56 kilómetros de la capital.
Allí visitarán una cooperativa, formada por unas 60 familias, llamada "Labradores Mayas".
Luego se trasladarán a las ruinas de Iximché, donde harán un recorrido por el importante sitio arqueológico.
A su retorno a esta capital, habrá una recepción en el patio central del Palacio Nacional de la Cultura.
"Purificación"
Los grupos indígenas están molestos con la visita prevista a las ruinas de Iximché, que en idioma kakchiquel significa "árbol de maíz".
Este sitio, ubicado en la cima de una colina, fue la capital del antiguo señorío de los kakchiqueles, una comunidad de guerreros descendientes de los mayas.
Al igual que en otros países, Guatemala fue escenario de manifestaciones en contra de Bush.
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Según anunciaron unos sacerdotes mayas, están preparando una ceremonia de "purificación" para el martes, una vez que se haya marchado Bush hacia Mérida, México.
"La presencia del señor Bush, en un lugar como Iximché, mancha la honra de ese sitio, por todas las muertes y dolor que ha sembrado en el mundo. Llegar a esas tierras santas atenta contra nuestra cultura", explicó el dirigente de la Coordinadora Indígena y Campesina de Guatemala (CONIC), Juan Tiney.
"No queremos entrar en confrontación con las fuerzas de seguridad, por lo que los sacerdotes mayas van a limpiar y purificar el lugar donde estará ese señor cuando se haya ido", agregó.