Las intervenciones quirúrgicas para separar siameses son sumamente riesgosas.
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Mariana, la segunda de las siamesas unidas por el cráneo nacidas en Colombia hace cuatro meses, murió este miércoles en una clínica de Bogotá, la capital colombiana.
Su muerte se produjo cuatro horas después de que falleciera su hermana, Sofía, a raíz de la operación a la que fueron sometidas para separarlas.
La niña murió por fallas orgánicas múltiples, informó un portavoz de Saludcoop, la clínica privada donde fueron intervenidas.
Sofía había fallecido primero, víctima de un edema pulmonar y un paro respiratorio, después de que los médicos suspendieran la operación quirúrgica al producirse complicaciones en la salud de las niñas.
Los médicos tenían la esperanza de que la segunda siamesa sobreviviera la crisis en las siguientes 72 horas, pero ésta no logró recuperarse.
"Después de una cirugía tan prolongada hubo una falla multisistémica", dijo Oscar Ovalle, uno de los médicos del equipo.
Los médicos reiteraron a la prensa que sabían que el riesgo en una operación de esta clase era muy alto.
"La posibilidad de éxito era muy baja. De 39 cirugías similares que se han intentado en el mundo, sólo en un caso sobrevivieron los dos bebés y en la mitad de los casos sobrevivió una criatura y en el resto ambos murieron", señaló Ovalle.
Equipo médico
Mariana y Sofía, hijas de Delfi Ocampo y Julián Rodríguez, nacieron el 19 de septiembre en la ciudad de Medellín.
Después del nacimiento, la familia se trasladó a Bogotá donde iniciaron los estudios médicos para evaluar la posibilidad de separarlas.
El equipo que llevó a cabo la operación está conformado por 60 médicos entre profesionales colombianos y mexicanos.
En el mundo se da un caso de siameses por cada 100.000 nacimientos y sólo 20% sobrevive el tiempo suficiente para que se considere su separación.
Los casos de siameses unidos por la cabeza son aún menos frecuentes y sólo una operación en el mundo fue llevada a cabo con éxito.
Se trata de dos niños egipcios separados en un hospital estadounidense en 2002. En la actualidad los niños -de cuatro años- viven en su país de origen y se desarrollan normalmente.