Para fines de mes se sabrá la suerte de los parlamentarios.
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La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia de Colombia -que reinicia labores este jueves después de sus vacaciones- deberá definir en breve la situación de seis congresistas por presuntos vínculos con los paramilitares.
Los cuatro senadores y dos miembros de la Cámara de Representantes, cuya suerte se definirá en la Corte antes de fines de mes, ya rindieron indagatoria ante ese tribunal.
El presidente de la Sala Penal, Mauro Solarte, dijo en exclusiva a BBC Mundo que "se trata de unas imputaciones por vínculos con organizaciones al margen de la ley, armadas, específicamente paramilitares".
A los parlamantarios se les acusa de "concierto para delinquir en la modalidad de auspiciar, financiar, apoyar, pertenecer a organizaciones paramilitares, pero también hay otras acusaciones como homicios o incluso delitos contra la administración pública, o peculado", explicó Solarte.
Entre los congresistas cuya suerte se definirá en los próximos días, se encuentra Álvaro Araújo, hermano de la ministra de Relaciones Exteriores, María Consuelo Araújo.
"Se hará justicia"
Solarte le dijo a la BBC que la Corte Suprema llegará hasta el fondo de la cuestión, pero sin dejarse presionar por la opinión pública.
"Lo que sí debe estar seguro -manifestó- es que la Corte Suprema hará justicia. Lo que eso signifique. Lo que las pruebas indiquen que debe hacerse".
Los legisladores son acusados de tener vínculos con las fuerzas paramilitares.
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Sobre las afirmaciones de Salvatore Mancuso, ex comandante paramilitar -quien aseguró hace cuatro años que los paramilitares contralaban un 30% del Congreso- Solarte expresó: "Es una afirmación de él y él tendrá que explicar por qué lo dice".
El destino de los congresistas investigados está en manos de los nueve magistrados de la Sala Penal de la Corte de Justicia.
Mauro Solarte sostiene que, a pesar de lo que se afirma en la calle, ellos no se han sentido amenazados: "Nosotros nos enteramos por los medios de comunicación de la existencia de un plan para atentar contra funcionarios del Estado".
Sin embargo, añade, "no he sabido ni he percibido ninguna clase amenazas y en eso quiero ser enfático. He dicho que el juez que esté determinado por el miedo no es un buen juez".
Antes de finalizar enero, la Corte Suprema decidirá igualmente si investiga a más congresistas colombianos por las mismas acusaciones de vínculos con los paramilitares.