El gobierno colombiano defendió nuevamente las fumigaciones aéreas con glifosato contra cultivos de coca en la frontera con Ecuador y dijo que no hay motivos para debatir el tema en foros internacionales, como la Organización de Estados Americanos (OEA).
Reyes dijo que se trata de una "decisión soberana" de Colombia. Foto: Juan Manuel Herrera, OEA
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El planteamiento fue hecho en Washington, Estados Unidos, por el viceministro de Relaciones Exteriores de Colombia, Camilo Reyes, durante una sesión del consejo permanente de la OEA.
"(La fumigación) es una decisión soberana del gobierno colombiano y, por lo tanto, un asunto interno de Colombia, cuya discusión no corresponde a este foro", dijo Reyes al iniciar su intervención.
El funcionario insistió en que la lucha de Colombia contra el tráfico de drogas "es un asunto de seguridad nacional", porque se enmarca dentro de las estrategias para atacar la financiación del terrorismo.
Protocolos
El vicecanciller aseguró que las fumigaciones se llevan a cabo bajo estrictos protocolos.
"Las aspersiones no se hacen a más de 25 metros de altura, ni cuando los vientos son superiores a cinco kilómetros por hora", dijo.
Según él, está garantizado que el goteo de las fumigaciones "es vertical" y que lo máximo que se desplaza el herbicida por la acción de los vientos "es 12,3 metros".
"No es posible que (el glifosato) traspase los límites del territorio colombiano", agregó.
"Acto inamistoso"
Reyes intervino después del ministro de Relaciones Exteriores de Ecuador, Francisco Carrión, quien denunció que las fumigaciones afectan la salud humana y el medio ambiente de su país.
Carrión dijo que las fumigaciones afectan la salud humana. Foto: Juan Manuel Herrera, OEA
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El canciller ecuatoriano pidió, una vez más, la suspensión de las aspersiones, que comenzaron en diciembre.
Carrión reiteró que Ecuador considera que las fumigaciones con glifosato son un "acto inamistoso" por parte del gobierno de Colombia.
Las aspersiones se reiniciaron -después de un año de estar suspendidas- en una franja de diez kilómetros a lo largo de la frontera.
"Efectos inocuos"
"Luego de un año de suspensión, el resultado fue un incremento sustancial de los cultivos ilícitos", dijo Reyes, quien sostuvo que en la zona surgieron más de 13.000 hectáreas de coca, gran parte de las cuales ya se fumigaron.
"Para defender los intereses de Colombia y honrar compromisos internacionales, el gobierno colombiano no tuvo otra alternativa que reiniciar las labores de aspersión en la frontera", agregó.
Reyes insistió en la tesis según la cual el glifosato tiene "efectos inocuos" sobre la salud humana y dijo que el mismo herbicida se utiliza en cultivos comerciales en muchos países, entre ellos Ecuador.
Después de las dos intervenciones, el embajador de Venezuela, Jorge Valero, habló brevemente y expresó la solidaridad de su país con el gobierno y el pueblo de Ecuador.
Recientemente, el presidente venezolano, Hugo Chávez, aprovechó la visita del mandatario electo de Ecuador, Rafael Correa, para criticar las aspersiones con glifosato.
"Tema bilateral"
Al término de la sesión del consejo permanente de la OEA, diplomáticos consultados por BBC Mundo en Bogotá, y que pidieron el anonimato, expresaron que la queja de Ecuador no irá más allá.
"No va a pasar nada más. Éste es un tema bilateral, entre Colombia y Ecuador. Si el Consejo Permanente de la OEA se llega a meter, tendría que meterse a otros temas bilaterales que enfrentan a Argentina y Uruguay, a Venezuela y Guyana, y a Bolivia y Chile", dijo uno de los consultados.
Correa visitó la zona fronteriza a finales de diciembre.
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Otro dijo que una prueba de que la queja es más un gesto político es que Ecuador no presentó ningún tipo de proyecto de resolución contra las fumigaciones para ser discutido en el consejo permanente.
Las fumigaciones con glifosato son apoyadas decididamente por gobiernos como el de Estados Unidos, uno de los principales contribuyentes al Plan Colombia.
La forma como el gobierno colombiano está enfrentando los cultivos ilícitos en la frontera sur ha deteriorado las relaciones con Ecuador, que llamó a consultas a su embajador en Bogotá.
Después, Rafael Correa canceló a última hora una visita que tenía prevista a la capital colombiana y ha anunciado que, después de que asuma, el 15 de enero, intensificará la ofensiva internacional contra las fumigaciones en la frontera.