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Alfonso Daniels
BBC Mundo
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El presidente venezolano, Hugo Chávez, anunció que nacionalizará importantes empresas del país que habían sido privatizadas, y expresó su voluntad de que el Banco Central deje de ser autónomo. Todo ello para impulsar lo que él denomina "socialismo del siglo XXI".
"Estamos ante una nueva era en Venezuela basada en la ideología y una mayor intervención del Estado en la economía pero, por ahora, está ciñéndose a sectores estratégicos", afirmó a BBC Mundo Fiona Mackie, experta en Venezuela de la Unidad de Estudios de la revista británica "The Economist".
Mackie, sin embargo, aventuró que el chavismo se "radicalizará" aún más en el futuro. "El cambio de gabinete y su iniciativa de crear un partido único reflejan que Chávez quiere deshacerse de posibles detractores y que ha nombrado ministros que no cuestionarán sus ideas", dijo y sentenció: "Los duros han tomado el poder".
No obstante, con respecto a la voluntad de Chávez de eliminar la autonomía del Banco Central, la experta apuntó que ésta no es tan relevante ya que en la práctica ésta no existía.
Decisión no casual
Pero, ¿cuál es el modelo que busca Chávez? La mayoría de los expertos afirma que ni siquiera los chavistas saben la respuesta.
Michael Cox, del prestigioso centro de estudios Chatham House en Londres, afirmó a BBC Mundo que "parecería estar moviéndose hacia una economía estatal estilo soviético, aunque las nacionalizaciones per se no suponen que esto vaya a ocurrir".
Cox apuntó que, más que nada, el líder venezolano estaría "nadando a favor de la corriente" e impulsando procesos de nacionalización, similar al de otros países latinoamericanos, donde se percibe que las empresas públicas fueron privatizadas fraudulentamente durante los 90.
Cox, eso sí, se mostró convencido que la evolución venezolana y la decisión de Chávez no son casuales.
"Todo esto tiene que ver directamente con la percepción de que la política exterior de Estados Unidos está en crisis, que (el presidente estadounidense) Bush es una fuerza agotada y que los estadounidenses pueden hacer muy poco contra él, al igual que ocurre en Rusia e Irán", afirmó.