Cientos de policías, soldados y guardias de seguridad debieron intervenir para frenar el motín.
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Al menos 21 presos murieron en un motín en una cárcel de máxima seguridad de El Salvador.
Las fuerzas de seguridad ya recuperaron el control de la cárcel de Apanteos, cerca de Santa Ana, a 66 kilómetros de la capital, San Salvador.
El motín empezó el viernes cuando un miembro de la pandilla Mara 18 comenzó a pelear con un guardia, lo que llevó a cientos de reos a enfrentarse entre ellos.
La cárcel alberga a unos 2.000 presos, algunos de los cuales están entre los más peligrosos del país.
Fuentes de seguridad describieron la escena en la cárcel como "horrible, una masacre", dijo la fiscal de Derechos Humanos, Beatrice Alamanni, a la agencia de noticias AFP.
Los guardias de seguridad recuperaron el control de la prisión el sábado.
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"Usted puede ver restos de pies y cabezas en las celdas", dijo Alamanni.
Después de la discusión entre el pandillero y el guardia, miembros de pandillas rivales empezaron a pelear entre ellos con armas improvisadas, como palas y piezas de ladrillo.
Cientos de policías, soldados y guardias de seguridad fueron desplegados para restaurar el orden y algunos presos fueron transferidos a otros calabozos.
Las prisiones en América Central suelen estar sobrepobladas. Apanteos fue construida para contener a 1.800 presos.