Éste es el mayor operativo de este tipo en la historia de Río de Janeiro.
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Setenta y cinco policías fueron arrestados en Río de Janeiro, Brasil, por su presunta vinculación con el tráfico de drogas y el crimen organizado.
Más de 500 efectivos fueron desplegados para arrestar a los policías, que pertenecían a las fuerzas policiales paramilitares, fuertemente armadas.
La policía brasileña suele ser acusada regularmente de corrupción y brutalidad. Recientemente surgieron informes que señalaban una amplia participación en el negocio de las drogas y las armas de fuego.
Hasta el momento se desconoce cuáles son los cargos que se les imputarán a los detenidos.
El comandante general de la Policía Militar de Río de Janeiro, coronel Hudson Aguiar, señaló en rueda de presa que éste era el mayor operativo en la historia de la ciudad contra policías en servicio.
Se cree que además de estar involucrados en la droga y otras actividades criminales, han vendido uniformes policiales a delincuentes.
La mayoría de los arrestados viven en los barrios más violentos de la ciudad.
Expulsiones
Aguiar dijo que la policía de Río de Janeiro pondría todo su empeño en eliminar a los malos elementos de las fuerzas policiales.
"Continuaremos expulsando a aquellos que no cumplen con su compromiso con la sociedad", aseguró Aguiar.
Desde hace tiempo se sospecha que las bandas de la droga tienen contactos, vínculos e incluso control directo sobre algunos miembros de las fuerzas policiales.
Sin embargo, pocas veces se llevan a cabo arrestos y los procesos judiciales son aún menos frecuentes.
Un estudio sobre las armas recuperadas de los delincuentes de Río de Janeiro reveló que casi un 20% porta armas que en algún momento pertenecieron a la policía o a soldados.
Otro estudio reveló que la policía frecuentemente exige dinero a las personas que forman parte de las bandas de las drogas, lo cual confirma las sugerencias de que aquellos que reciben dinero para luchar contra la delincuencia en Brasil, de hecho, se benefician con ella, señaló el corresponsal de la BBC en Brasil, Steve Kingstone.