Noguera ya estaba procesado por presunto fraude en las elecciones parlamentarias de 2002.
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La Fiscalía General de Colombia abrió un proceso penal contra Jorge Noguera Cote, ex titular de la policía secreta del gobierno de Álvaro Uribe y ex cónsul en Milán, Italia, por supuestos nexos con grupos paramilitares de derecha.
La investigación, asumida por el Fiscal General, Mario Iguarán, tiene que ver con la supuesta participación de Noguera, como director del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), en el borrado ilegal de antecedentes penales de paramilitares y narcotraficantes de los archivos de la entidad.
La decisión se tomó una semana después de que el máximo órgano disciplinario del país, la Procuraduría General, acusó a Noguera por otros hechos relacionados con esos grupos armados ilegales cuando estuvo al frente del DAS.
Pedido presidencial
Mientras su abogado, Orlando Perdomo, dijo que Noguera se encuentra fuera del país y no tendrá que comparecer en persona ante la Fiscalía, el presidente Uribe instó al ex funcionario a que se presente ante las autoridades y colabore con la justicia.
"El presidente de la República le solicita al ex director del DAS Jorge Noguera Cote comparecer a la mayor brevedad ante la Fiscalía General de la Nación. Una persona que ha tenido tan elevada responsabilidad pública no puede eludir la acción de la Justicia", dijo un lacónico comunicado de la Casa de Nariño.
Perdomo aseguró que Noguera es inocente y dijo que así lo demostrará en el proceso ante la Fiscalía.
El escándalo por los vínculos de políticos y funcionarios públicos con paramilitares comenzó con la detención de tres congresistas por orden de la Corte Suprema, así como con la captura de una ex congresista por parte de la Fiscalía.
La de este miércoles, sin embargo, es la primera medida de la Fiscalía contra un antiguo cercano colaborador del presidente colombiano.
Nueva investigación
Se trata del segundo proceso penal contra Noguera, quien ya rindió descargos en otra investigación sobre un presunto fraude en las elecciones al Congreso de la República en 2002, cuando se denunció una fuerte influencia de los paramilitares, especialmente en la Costa Atlántica.
Sobre ese primer proceso la Fiscalía todavía no ha decidido si ordena o no la detención del ex funcionario.
Al principio Uribe respaldó a Noguera, pero ahora le pide que se presente ante la justicia.
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Noguera fue jefe de la campaña presidencial de Uribe en 2002 en el departamento de Magdalena, en la Costa Atlántica, y luego, a partir de agosto de ese año, pasó a comandar la policía secreta, el DAS, que depende directamente del presidente.
El ex funcionario estuvo al frente de la policía secreta colombiana hasta finales de 2005, después de que salieron a la luz pública denuncias en su contra por presuntos nexos con paramilitares.
Sin embargo, el presidente Uribe lo respaldó y lo nombró cónsul de Colombia en Milán. En mayo pasado, cuando Noguera fue llamado a su primera indagatoria por la Fiscalía, este renunció al cargo y regresó a Colombia.
La decisión de llamar a Noguera para que rinda nuevos descargos por nexos con los grupos paramilitares se tomó poco después de que la Fiscalía decidió mantener detenida a Muriel Benito Rebollo, una ex integrante de la Cámara de Representantes por el departamento de Sucre, también por supuestos nexos con esas bandas armadas.
Reacciones
Ramiro Bejarano, quien condujera la policía secreta en la administración del ex presidente Ernesto Samper, consideró "una vergüenza que el jefe de la inteligencia tenga que responder ante la justicia por delitos tan graves, no sólo por sus vínculos con los paramilitares, sino por haberlos favorecido, adulterando los registros del órgano de inteligencia".
Según Bejarano, ahora columnista de la oposición, aunque Noguera no ha sido condenado, "lo que sí es cierto es que los hechos ocurrieron y ocurrieron durante su administración y eso solo demuestra su gravedad".
El ex jefe policial de Samper también le pidió al Fiscal General que llegue hasta las últimas consecuencias y "demuestre su independencia" del gobierno, de quien fue viceministro de Justicia.
Antes de conocerse la decisión de la Fiscalía, BBC Mundo había dialogado con el senador Armando Benedetti, del oficialista Partido de la U, sobre los efectos que el escándalo paramilitar podría tener sobre el presidente Uribe.
Cuando le preguntamos si él cree que Uribe podría salir afectado, Benedetti respondió: "De ninguna manera. Afectaría al presidente si hubiera guardado silencio, si no hubiera puesto la cara. Pero, por el contrario, él está interesado en que esto salga a la luz pública".
Benedetti insistió en que Uribe es el más interesado en que se esclarezca la verdad de los vínculos de políticos y funcionarios con grupos paramilitares.