La violencia alcanza niveles de brutalidad alarmantes.
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Las imágenes del más reciente episodio de violencia relacionada con el narcotráfico en México son estremecedoras y reflejan niveles de agresividad alarmantes.
Se veían los cuerpos sin vida de cinco miembros de la Policía Ministerial y un agente del Ministerio Público, encargados de la investigación y procuración de justicia en el estado mexicano de Michoacán, en el interior de la camioneta en la que viajaban por una carretera de una región conocida como Tierra Caliente.
El vehículo tenía agujeros por todas partes. Según las autoridades locales, fueron 602 tiros disparados con armas de alto poder los que dieron muerte a los policías.
De acuerdo con el Procurador de Justicia de Michoacán, Juan Antonio Magaña, los agentes policiales salieron de las oficinas de la subprocuraduría a la que estaban adscritos en la localidad de Apatzingán, con una misión delicada.
Debían indagar los detalles de la "ejecución" de un individuo en una comunidad cercana, sobre cuyo cadáver los responsables de su muerte dejaron lo que en el mundo del narcotráfico se conoce como un "narcorrecado". En la nota se leía sólo la frase "Saludos a Luis Valencia", y la firmaba "Atentamente, la Familia".
Los policías lograron llegar a su destino y realizar las averiguaciones que se les habían encomendado. Durante el viaje de regreso, escucharon varios disparos. Minutos después fueron emboscados y antes de que ninguno pudiera hacer nada, los acribillaron.
Entre carteles
Expertos en el tema de la violencia relacionada con el narcotráfico coinciden en que esta masacre tiene todas las características de una "ejecución" perpetrada por miembros de alguno de los carteles del narcotráfico que operan en México.
"Por supuesto, no hay duda alguna que esto tiene el sello de la narcoviolencia. Es un nivel de confrontación cuyo nivel de letalidad rebasa todos los límites", comentó a BBC Mundo Pedro Isnardo de la Cruz, especialista en el tema del narcotráfico de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM.
El futuro gobierno de Calderón tiene el reto de levantar las defensas del Estado contra la violencia.
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"Estas son disputas entre carteles de la droga, no sólo por el control de territorios y de mercados, sino también por la capacidad para corromper que tienen estas organizaciones", expresó.
"En la medida que cierta gente, en las instancias policiales o judiciales, no accede a las peticiones y exigencias de los carteles -añadió el académico- no sólo se incrementa el nivel de violencia sino que el mensaje que envían se hace más crudo, más brutal".
El experto explicó que detrás de este incidente en Michoacán, podría haber varias explicaciones. Una de ellas, la más obvia, es que los agentes policiales asesinados tuvieran información importante que podría poner en riesgo a la organización involucrada en el crimen que investigaban.
La otra hipótesis plantea que "a lo mejor alguno de estos agentes, había tenido algún nexo con una organización de narcotraficantes, rival de otra".
Narcotráfico contra Estado
Pero más allá de las razones que motivaron esta masacre, lo que revela, según De la Cruz, es que el narcotráfico no sólo está rebasando al Estado en su capacidad de controlar la seguridad pública, sino que lo está dejando sin mecanismos para brindar protección a su propia gente, a los funcionarios encargados de combatir al crimen organizado.
"El nivel de desprotección de sus propios agentes ha llegado a niveles escandalosos. Prácticamente no hay ninguna autoridad a nivel federal y local que ofrezca un ámbito de invulnerabilidad a sus agentes", explicó el académico de la UNAM.
El gobierno niega que el narcotráfico esté por encima del Estado.
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Desde las altas esferas del gobierno del saliente presidente Vicente Fox, se niega que el narcotráfico esté por encima del Estado.
Durante su habitual conferencia de prensa diaria, el vocero presidencial, Rubén Aguilar, admitió que la seguridad pública es un tema que preocupa al gobierno, pero advirtió que el Estado aún tiene el control.
"De ninguna manera el Estado Mexicano está rebasado por el crimen", señaló Aguilar, para luego agregar que incidentes como el de Michoacán "revelan la necesidad de dar una lucha mucho mayor para enfrentar el crimen con nuevos mecanismos e instrumentos jurídicos".
Seguridad y prioridad
Consultado sobre las razones por las cuales el actual gobierno no pudo controlar el tema de la violencia generada por el narcotráfico, el profesor Isnardo de la Cruz explicó que "las prioridades de este gobierno fueron otros temas, no el de la seguridad.
A su juicio "no se formaron nuevos cuadros en esta área y tampoco se logró crear un consenso entre el gobierno y los mandos militares y civiles de inteligencia, para articular una estrategia efectiva de combate contra el crimen organizado".
Una frase final del académico entrevistado es contundente: "Yo creo que el Estado ha descuidado sus propias defensas".
De ser así, volver a levantar esas defensas y controlar la violencia, es uno de los tantos retos que esperan al nuevo presidente del país, Felipe Calderón.